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INVESTIGAR LAS CONSECUENCIAS DEL EFECTO ACUMULATIVO DEL  FLUOR,  UNA  NECESIDAD  IMPERANTE DE LA PROFESIÓN ODONTOLÓGICA


INVESTIGATE THE CONSEQUENCES OF CUMULATIVE EFFECT OF FLUOR, A PRESSING NEED FOR DENTAL PROFESSION

 

Magda Beltrán Salazar*

 

*Beltrán S.M. Profesora F. de O. de la U. de A. Odontóloga, Msc. Ciencias Sociales en Desarrollo Educativo y Social. Delegada área estratégica de investigación ACFO 2011-2012. Directora del grupo de Investigación UNUN VERTERE. Dirección postal: F. de O. U. de A. Medellín. Dirección electrónica mbeltran@une.net.co


Recibido 28 de Febrero 2012/Enviado para modificación 23 de Marzo 2012/Aceptado 14 de Mayo 2012




RESUMEN

Objetivo. Conocer los efectos acumulativos e indeseables de la exposición a los fluoruros y realizar algunas recomendaciones para disminuir su concentración. Métodos. Investigación documental, sobre la argumentación existente tanto en pro como en contra de la Fluoración, siguiendo una búsqueda de publicaciones científicas, entre las cuales sobresalen las publicadas en bases de datos como Medline, Redalyc, SciELO, Pubmed y Google académico. Se tomaron como categorías de análisis: química, fuentes, metabolismo, efectos nocivos y neurotoxicidad. Se realizó luego la clasificación y organización de acuerdo con los tópicos seleccionados, teniendo presente el orden cronológico. Posterior a esto se inició una lectura interpretativa y un análisis crítico para ordenar y sintetizar los avances relacionados con la temática. Resultados. A través del tiempo hemos estado expuestos a los efectos sumatorios de diferentes concentraciones de flúor, a través del agua, sal, topicaciones, enjuagues y otros medios en bebidas como el té, zumo de uva y el vino, además de asados y frituras en sartenes de teflón y otras exposiciones ambientales. Al menos 29 publicaciones enuncian efectos nocivos del flúor por el aumento del consumo total de fluoruros que influyen no solo en el esmalte dental sino en diferentes partes del cuerpo. Conclusiones. Existe evidencia científica sobre los daños potenciales ocasionados por el exceso de flúor, suministrado simultáneamente por varias fuentes de fluoruros. El flúor cuando se aplica tópicamente tiene unas indicaciones precisas, y como odontólogos debemos monitorear no solo los pacientes para controlar otra vía de suministro y evitar efectos acumulativos en diferentes tejidos.

Palabras Clave: Flúor; metabolismo del flúor; neurotoxicidad del flúor.

ABSTRACT

Objectives. To know and undesirable cumulative effects of exposure to fluoride and make some recommendations to reduce its concentration. Methods. Research documentary written, with intent explicit about both existing arguments pro and against fluoridation, following a search of scientific publications, among these in databases such as Medline, Redalyc, SciELO, PubMed and Google Scholar. Were taken as categories of analysis: chemistry, main sources, metabolism, and neurotoxicity. Classification was then performed and organization according to the topics selected, bearing in mind the chronological order. Then began an interpretive reading and critical analysis to sort and summarize the developments related to the topic. Results. Over the years we have been exposed to the additive effects of different concentrations of fluoride through water, salt, topicaciones, rinses and other media that have emerged over time as they are different drinks, especially tea, grape juice and wine, roasted and fried in Teflon pans and exposed to environmental pollution. At least 29 publications set out harmful effects of fluoride on the increase in total consumption of fluoride which influence not only the tooth enamel but in different parts of the body. Conclusions. There is scientific evidence on the potential damage caused by excessive fluoride, supplied simultaneously by multiple sources of fluoride, as topicaciones, toothpaste, water fluoridation, salt, and other sources. Fluoride when applied topically has precise indications, and as dentists should not only monitor the patients to avoid other route of administration to not suffer the cumulative effects of fluorides in different tissues.

Keywords: Fluoride, fluoride metabolism, neurotoxicity of fluoride.

 

INTRODUCCIÓN

El Uso del flúor, como medida de salud pública para “la reducción de la caries dental”, cumplió 66 años en abril de 2011, según la nota realizada por Stacie Crozier (1), en la celebración realizada por la Asociación Dental Americana (ADA) quien desde 1950, ha apoyado sin reservas la fluoruración del suministro de agua en las comunidades por considerarla un método seguro, eficaz y necesario para prevenir la caries dental. Pero desde finales del siglo pasado, científicos de todo el mundo y diferentes organizaciones, realizan esfuerzos para detener la fluoración del agua, de la sal y los diferentes mecanismos de fluoración sistémica, basados en numerosos estudios que se encuentran consignados por las diferentes áreas de afectación, no solo de los seres humanos, sino de todo el ecosistema, por el efecto acumulativo del flúor a través de los años, que indican que la exposición total del fluoruro ha aumentado, al estarse suministrando por diferentes fuentes de una manera simultánea, causando diferentes manifestaciones no solo las bucales como la Fluorosis dental, sino además afectando diferentes sistemas del organismo.

Como profesión odontológica debemos reflexionar sobre el uso del flúor en la Odontología y en la Salud Pública, para mostrar no sus beneficios, puesto que estos han sido ampliamente difundidos desde la academia, sino mas bien, conocer sus efectos acumulativos e indeseables, no solo en los seres humanos sino también en los animales, las plantas y en general, contaminado el ambiente, con el propósito de conocer un poco más sobre una práctica que lleva en nuestro medio tantos años. El flúor se ha utilizado de diferentes maneras no solo de consumo masivo sino también de manera individual por su efecto cariostático”; por ello es importante conocer y analizar las posibles implicaciones de su acumulación en diferentes partes del cuerpo.

Brevemente se enuncia la química del Flúor, las fuentes de los fluoruros, su metabolismo en el cuerpo humano y se incluyen sus efectos adversos no solo en la misma boca sino a nivel sistémico, a través de una revisión de literatura sobre la temática.

Casi todos los odontólogos hemos experimentado las topicaciones de fluoruros sea dentro de educación preescolar o la básica primaria, además de consumir posiblemente flúor en el agua, las cremas dentales fluoradas, las comidas con sal, flúor y yodo. Pero nosotros como odontólogos también hemos realizado diferentes acciones individuales o colectivas, las numerosas aplicaciones y recomendaciones que les hemos brindado a nuestros pacientes, tanto en niños para la reducción de la caries dental, como en adultos para disminuir la hipersensibilidad provocadas por los ácidos de la dieta, las erosiones dentales y/o por los aclaramientos dentales. A todo ello, hay que agregarle que a través del tiempo todas las poblaciones han estado expuestas a los efectos sumatorios de diferentes concentraciones de flúor, a través de esos medios y otros que han ido apareciendo con el tiempo como son diferentes bebidas, la leche y especialmente el té que se ha puesto tan de moda en nuestro medio, el zumo de uva y el vino, los asados y frituras en sartenes de teflón y expuestos a la contaminación del medio ambiente. Por todo ello, es necesario reflexionar sobre esta práctica y el principal interés de esta revisión es documentar los resultados recientes de diversas investigaciones y publicaciones que se centran entre las posibles implicaciones fisiológicas y toxicológicas, de los fluoruros en varios procesos celulares del organismo, especialmente en el cerebro, para que ya informados, tomemos una posición como gremio y una decisión personal. El propósito fundamental de esta revisión fue comparar los resultados de la evidencia en cuanto a los efectos acumulativos e indeseables de la exposición de fluoruros.

MATERIALES Y MÉTODOS

Investigación documental de naturaleza escrita, con intencionalidad explicita sobre la argumentación existente tanto en pro como en contra de la Fluoración, siguiendo una búsqueda de diferentes libros y publicaciones científicas, desde el descubrimiento del flúor hasta ahora, entre las cuales sobresalen las publicaciones en bases de datos como Medline, Redalyc, SciELO, Pubmed y Google académico. Se buscó desentrañar el sentido que tienen diferentes autores y asociaciones en contra de la utilización del flúor, determinando como tópicos de estudios: la química, principales fuentes, metabolismo, efectos nocivos y neurotoxicidad. Igualmente se realizó la revisión de diferentes libros seleccionados de acuerdo a las categorías de análisis, para sugerir su lectura de una manera crítica, por estar mejor fundamentados en nuestra práctica cotidiana en salud. Se hizo la búsqueda de la literatura científica publicada en español e inglés, en las bases de datos como Medline (6 revisiones), SciELO (1 revisión), se revisaron libros colombianos, latinoamericanos y europeos afines con el tema. Para la selección se revisaron los títulos y resúmenes de documentos, proyectos y artículos originales. Una vez recopilado, se inició la clasificación y organización de acuerdo con los tópicos seleccionados, teniendo presente el orden cronológico y la estructura del artículo. Luego, se inició una lectura interpretativa y un análisis crítico para ordenar y sintetizar los avances relacionados con la temática.

Entre los proponentes de la Fluoración revisados se encuentran: American Dental Association, British Fluoridation Society, Centers for Disease Control & Prevention, National Center for Fluoridation Policy & Research, National Institute for Dental and Craniofacial Research.

Algunos de las organizaciones revisadas en contra de la Fluoración son: The Fluoride Debate, Second Look: www.slweb.org, Fluoride Action Network(FAN), Keepers of the Well Environmental Working Group, International Academy of Oral Medicine & Toxicology, NoFluoride.Com, Fluoride Free Water (Ireland), New York State Coalition Opposed to Fluoridation, entre otros.
Estas organizaciones han consolidado revisiones bibliográficas por áreas de afectación, que están al servicio del público, publicadas en revistas internacionales de gran trayectoria y en bases de datos.

RESULTADOS

Química Del Flúor.

En el libro de John Wright sobre Química medioambiental (2), aparece una buena información sobre el flúor, la cual es retomada brevemente para ubicarnos bien en el contexto. El Flúor es un elemento químico, su número atómico es el 9 situado en el grupo de los halógenos (grupo 17) de la tabla periódica de los elementos. Su símbolo es F. Es un gas a temperatura ambiente, de color amarillo pálido, formado por moléculas diatómicas F2.

Su nombre fue sugerido a Sir Humphry Davy por A. Ampere en 1812. Sin embargo, fue posible aislarlo a principios del siglo XX, trabajo realizado por Ferdinand Fréderic Henri Moissan, Premio Nobel en 1906. La gran problemática existente era su electronegatividad y, por lo tanto, su ión era el más difícil de oxidar.
Debido al comportamiento químico del Flúor, este ha sido considerado como el más activo de todos los iones elementales; una vez aislado, el flúor reacciona con las sustancias oxidabas, incluso algunos materiales considerados estables. Es demasiado reactivo para existir en su estado elemental en la naturaleza y en su forma pura es altamente peligroso, causando graves quemaduras químicas en contacto con la piel. El flúor elemental es un gas altamente reactivo, verdoso-amarillo, es el decimotercer elemento más abundante en la tierra y por esa razón nunca está solo en la naturaleza; en cambio, el ión fluoruro es muy común y ocurre cuando se une a minerales o metales para hacer sales de fluoruro binario, tales como el calcio, el magnesio, los fosfatos y el sodio. Sin embargo, los enlaces que forma con átomos de otros elementos son relativamente fuertes.

La amplia distribución de estas sales en los océanos y en casi toda la tierra es lo que hace que el fluoruro esté presente en prácticamente todos los tejidos corporales. Todavía no se ha demostrado que el fluoruro sea esencial para la vida.

Fuentes De Los Fluoruros. Según lo reseñado por Copius Peereboom y Reijnders (3) el flúor está presente en la corteza terrestre de forma natural, pudiendo ser encontrado en rocas, carbón y arcilla. Los fluoruros son liberados al aire cuando el viento arrastra el suelo. Los procesos de combustión en las industrias pueden liberar fluoruro de hidrógeno al aire. Los fluoruros que se encuentran en el aire acabarán depositándose en el suelo o en el agua. Cuando el flúor se fija a partículas muy pequeñas puede permanecer en el aire durante un largo período de tiempo. Si el flúor del aire acaba en el agua se instala en los sedimentos y si acaba en los suelos, el flúor se pega fuertemente a las partículas de la tierra.

En el medio ambiente el flúor no puede ser destruido; solamente puede cambiar de forma. El flúor que se encuentra en el suelo, en el aire y en el agua se acumula en las plantas que consumimos. La cantidad de flúor que tomen las vegetaciones depende del tipo de planta, del tipo de suelo y de la cantidad y tipo de flúor que se encuentre en el suelo, en el agua y en el aire. Existen plantas que son más sensibles a la exposición del flúor incluso a bajas concentraciones, pueden sufrir daños en sus hojas y una disminución en el crecimiento.

Los animales que ingieren plantas o aguas que contienen flúor pueden acumular grandes cantidades en sus cuerpos. El flúor se acumula principalmente en los huesos. Como consecuencia, los animales expuestos a elevadas concentraciones de flúor sufren de caries y degradación de los huesos. Demasiado flúor también puede provocar la disminución de la cantidad de alimento tomado por el estómago y puede alterar el desarrollo de las garras. Por último, puede provocarles bajo peso al nacer.

Entre las primeras producciones comerciales del flúor se encuentra el hexafluoruro de uranio, UF6 empleado para la producción de la bomba atómica en el famoso “Proyecto Manhattan”, empleado para la separación de isótopos de uranio. Este proceso se sigue empleando para aplicaciones de energía nuclear. Actualmente en la industria se utiliza en superficies fluoropoliméricas antiadherentes sobre sartenes y hojas de afeitar (como teflón por ejemplo), en diferentes drogas entre las que se encuentra los anestésicos y antidepresivos como el prozac.

El Flúor está presente en casi todos los elementos, su concentración es alta en aguas minerales, pescados, mariscos, en el té y en determinadas harinas (4). Ver tabla No. 1 Las concentraciones de flúor en Alimentos y Bebidas

A continuación se describen las principales fuentes de fluoruros reportadas:

Agua del grifo fluorada bien sea como fuente natural o por fluoración intencional. La Fluoración del agua es la adición de una cantidad controlada de fluoruro al suministro público de agua con la intención de prevenir la caries dental en la población. La concentración de fluoruro recomendado oscila entre 0,7 a 1,2 partes por millón (ppm), en función de las condiciones climáticas, el nivel del mar, la temperatura verificado por Bruce Spittle, (5) y la toma de agua en esa zona según Karen M. Yoder (6).



Fuente: Sources of Fluoride Exposure: Data from Published Literature, disponible en: http://www.fluoridealert.org/f-concentrations-data.aspx, revisado diciembre 9 de 2011


En algunos países desde hace 66 años aproximadamente, se viene utilizando la fluoración. El principal suministro de flúor, se realizó a través del agua potable, la cual se somete a tratamiento mediante la fluoración con diferentes compuestos, especialmente fluoruro de sodio y fluoruro de calcio. Este proceso tuvo el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Dental Internacional (FDI), por su posible acción preventiva para la reducción de la caries dental, como agente cariostático, aunque lo mas recomendado ha sido la aplicación tópica, por un profesional, puesto que no es un nutriente esencial, aunque antes de 1981 se consideró su uso principalmente sistémico por ingestión según lo reseñado por Maritza de la Caridad Sosa Rosales (7). A finales de los años 60, la OPS y la Fundación WK Kellogg (8) aportaron la asistencia necesaria para llevar a la mayoría de los países Latinoaméricanos, la fluorización del agua y la sal, considerándolo como “una elegante solución para la prevención de caries que demostraba progreso”, sin tomar en cuenta estudios y análisis más profundos sobre los efectos negativos a corto y largo plazo. En vez de eso siguen promoviendo y expandiendo cada vez más este plan de fluorización no solo para América Latina, sino tambien para el mundo entero, a través de políticas.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reconoce en sus volantes a la fluoración como una de las más importantes medidas de Salud Pública del siglo 20, puesto que los primeros estudios informaron que las reducciones en la experiencia de caries atribuible a la fluoración variaron del 50 al 70%. A mediados de los años 1980, sin embargo, la eficacia relativa del consumo de flúor en el agua ha disminuido, mientras que ha habido un aumento en la prevalencia de fluorosis. En el 2007, El CDC publicó la última encuesta nacional de datos sobre el índice de fluorosis dental en EE.UU. entre adolescentes realizada por Eugenio Beltrán Aguilar y Laurie Barker (9). La encuesta, realizada entre 1999 y 2004 por Eugenio Beltrán Aguilar, a cargo del CDC y Nutrición (NHANES), encontró que el 41% de 12-15 años de edad, y el 36% de 16-19 años de edad, tienen fluorosis dental. En otras palabras, más de 1 de cada 3 adolescentes estadounidenses muestran ahora un signo visible de la exposición excesiva de fluoruro. Esta es la tasa nacional más alta de fluorosis jamás registrada en los EE.UU., muy por encima del rango de 1-10% en la década de 1940, y considerablemente mayor que el 23% que se encontró afectada en la década de 1980.

Según la historia de la fluoración de Isabel Martínez Lizán (10) los niveles utilizados están en un rango entre 0,6 a 1,2 miligramos del ión fluoruro por litro (o partes por millón, ppm). La práctica se inició en los EE.UU. en 1945 y fue aprobada por el Servicio de Salud Pública de EE.UU. (PHS) en 1950. Muy pocos países han adoptado esta práctica de manera significativa. Sólo ocho países en el mundo tienen o tuvieron más del 50% de la población de agua potable fluorada artificialmente en alguna época (Australia, Colombia, Irlanda, Israel, Malasia, Nueva Zelandia, EE.UU y finalmente Singapur, con el 100% del agua fluorada). El 98% de Europa occidental ha rechazado la fluoración del agua. Esto incluye a Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega y Suecia. La razón fundamental del rechazo de Europa es la creencia que el agua potable pública no es el vehículo apropiado con el cual aplicar un medicamento a una población que no lo ha pedido, no se considera ético y menos si el medicamento no lo es como tal, sino que es considerado como uno de los elementos más tóxicos.
Sólo Irlanda (con un 73% de la población fluorada), el Reino Unido (10%) y España (10%) han fluorado algunos de sus suministros de agua. En EE.UU., aproximadamente el 70% de la población tiene el agua potable fluorada – que influye en aproximadamente 200 millones de personas y cerca de la mitad del número de personas en todo el mundo que beben agua fluorada artificialmente.

Según el reporte de OMS en 2006 (11) algunos países tienen zonas con altos niveles de flúor natural en el agua, como la India, Pakistán, Oeste de África, Tailandia, China, Sri Lanka, and Sudáfrica. Desde 1999, 17 de los 32 estados y territorios de la India tienen altas concentraciones de fluoruro en el agua. En China, se han reportado 28 provincias con fluorosis endémica, excepto Shanghai. En estos países se están adoptando medidas para eliminar el fluoruro por causa de los problemas de salud que este puede causar.

El aumento en el porcentaje de comunidades con agua fluorada se ha traducido en un aumento del contenido promedio del fluoruro, puesto que no solo se utiliza en el agua que se bebe, sino también en los baños, en el lavado de la ropa y en todos los otros productos que utilizan el agua para su preparación en refrescos, jugos, enlatados (sobre todo las sopas), gaseosas, vinos; los productos que utilizan el agua para su riego como en las frutas, verduras, cereales y los animales que son alimentados con ella, principalmente pollos, pescados y mariscos; dando lugar a una mayor ingesta de flúor por los individuos aún en comunidades con agua no fluorada(12,13).

Flúor en la sal de cocina. Según lo reportado por la organización Fluoride Alert (14), “El uso de sal fluorada es cada vez más extendida en todo el mundo. Mientras que los EE.UU. y Canadá aún no tienen programas de fluoración de la sal, en la actualidad se estima que hay más gente en el mundo expuesta a la sal fluorada que al agua fluorada. Por lo tanto, esta fuente de exposición al fluoruro es cada vez más importante e insidiosa. La Sal fluorada por lo general contiene alrededor de 250 ppm de fluoruro, lo que resultaría en una ingesta diaria de 2,5 mg de flúor por día para las personas que consumen 10 gramos de sal. Los países con amplios programas de fluoración de la sal son: Austria, Bolivia, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Francia, Alemania, Honduras, Nicaragua, Panamá, Suiza y Venezuela”.

Suplementos de fluoruro para uso odontológico. Existen varios suplementos de fluoruro: comprimidos, pastillas, gotas, barnices, gomas de mascar entre otros. De acuerdo con último informe del Cochrane Oral Health Group realizado por Turbert-Jeannin y colaboradores (15), los suplementos de flúor no logran reducir las caries en los dientes primarios y en los dientes permanentes la reducción de las caries es dudosa y los riesgos para la salud son poco estudiados. Además, "Cuando los suplementos de fluoruro fueron comparados con los fluoruros tópicos o con otros medidas preventivas, no hubo un efecto diferencial sobre los dientes permanentes o temporales".

En odontología se han estado realizando aplicaciones de barnices con Fluoruro de sodio (NaF) al 5 %, uno de los últimos estudios realizados en Brasil por Arruda y colaboradores en el 2011 (16), muestran “resultados que sugieren que las aplicaciones de barniz de NaF al 5% pueden ser recomendadas como una medida de salud pública para reducir la incidencia de caries en esta población de alto riesgo de caries”. Aunque desde ahora debemos ser muy precavidos y mirar siempre el contenido de flúor en cada aplicación, puesto que el Barniz de fluoruro contiene más partes por millón del flúor permitido, y algunos niños pueden reaccionar mal a su aplicación.

Flor en el Té. Según Cao (17) "Una adecuada regulación del contenido de flúor en productos derivados del té debe ser asunto urgente en la política pública de seguridad alimentaria." El té instantáneo, actualmente es una de las bebidas más populares no solo en Colombia sino en otros lugares del mundo. Gwen Ericson, investigador de la Washington University School of Medicine de En los Estados Unidos (18), encontró que el té puede ser una fuente de niveles dañinos de flúor: “Cada uno de los té se puso a prueba preparándolos en agua libre de fluoruro, y cada uno contenía flúor, en cantidades que van desde 1,0 hasta 6,5 ppm”.

Otro estudio realizado por Levy y Guha (19) encontraron que: “El contenido del fluoruro en el té ha sido encontrado en un rango de 0,1 a 4,2 ppm de fluoruro, con un promedio de 3 ppm." Un estudio realizado por Chan y Kon (20) encontró que: "La concentración promedio del fluoruro encontrado en el té descafeinado (verde y negro), fue de 3,19 ppm con un rango desde 1,1 hasta 5,20ppm. Este resultado es inesperadamente mayor en el té con cafeína con una diferencia estadísticamente significativa. En el té descafeinado, si se prepara con agua fluorada, el contenido de fluoruro aumentó de 1 ppm hasta y 4.19 ppm."

Los pesticidas de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) contienen fluoruros. Según lo analizado por la organización Fluoride Action Network (21) “A pesar de repetidas advertencias de que los seres humanos, especialmente los niños, están recibiendo demasiado fluoruro en sus dietas, los pesticidas con fluoruros se siguen añadiendo a la oferta de alimentos, según el Reglamento extremadamente laxo de los Estados Unidos de la EPA. En la actualidad, el plaguicida que contiene fluoruro y que es el principalmente usado en los EE.UU. es la criolita (fluoruro de aluminio y sodio). Actualmente, la EPA permite hasta 7 ppm de flúor, hay de más de 30 frutas y verduras tratadas con criolita, se encuentra especialmente en: albaricoques, remolachas, moras, brócoli, coles de bruselas, repollo, coliflor, cítricos, repollo, arándanos, pepinos, berenjenas, uvas, col rizada, lechuga, melones, nectarinas, melocotones, pimientos, ciruelas, calabazas, rábanos, las frambuesas, squash, fresas, tomates y nabos. Y se estableció un estándar de 2 ppm para las patatas, que están en segundo lugar, conjuntamente con las uvas para el uso de criolita total”.

El Estándar de la EPA de 7 ppm de residuos de flúor es 5 veces superior al estándar que había establecido el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) en 1933, de 1,2 ppm como nivel máximo de residuos de fluoruro en las frutas y verduras, que era el mismo establecido para el arsénico. Mientras que el uso de los pesticidas de arsénico fue eliminado gradualmente en los EE.UU., los pesticidas con fluoruro permanecen.

El Metabolismo Del Flúor.

En los seres vivos el Flúor se encuentra en su forma iónica como ión fluoruro. El cuerpo humano generalmente posee 2,5 gramos, mientras que en sangre su nivel puede oscilar entre 0,10 y 0,45 ppm. Según Ana García Valoria (22), el metabolismo del flúor ingerido, tópico, o inhalado incluye la absorción, la distribución y la excreción. Ën este estudio se retoma solo la absorción por considerarla importante y crucial para los procesos de distribución en el organismo.

El flúor a través de la ingesta. El fluoruro se absorbe rápidamente por el tracto gastrointestinal y se regula a través del potencial de hidrogeniones (pH). Con el ambiente ácido se convierte el flúor iónico en ácido fluorhídrico, que atraviesa las barreras fisiológicas, luego pasa a la sangre y se distribuye por difusión simple a los diferentes órganos y tejidos. La absorción está determinada por la composición de la sustancia ingerida, por ejemplo el fluoruro de sodio es absorbido completamente, mientras que el fluoruro de magnesio, aluminio o calcio, tienen una absorción menor.

La concentración en sangre va disminuyendo paulatinamente debido a la distribución del ión a través de los diferentes tejidos, especialmente de los que tienen mayor contenido cálcico, como son los dientes, los huesos y muy especialmente los cristales de hidroxiapatita de la glándula pineal, tal como lo verificó la Dra. Jennifer Luke (23,24) a través de dos estudios realizados en 1997 y uno en el 2001, con todas las implicaciones que este fenómeno puede tener para el cuerpo humano. Ella demostró la captación del fluoruro por los cristales de hidroxiapatita, que se encuentran naturalmente en el interior de la glándula pineal como gránulos dispersos en medio del parénquima gelatinoso y con su consiguiente calcificación, alterando sus funciones, que son importantísimas en los seres humanos, como es la producción de melatonina. Ver las Microfotografías 1 y 2 de la Dra. Jennifer Luke (24).

Aplicación tópica. Cuando se aplica tópicamente el fluoruro se fija en el esmalte del diente en su etapa de remineralización por el intercambio iónico con el medio salival. Los beneficios de la aplicación tópica del fluoruro, según Vieira y colaboradores (25), se observan en una disminución de la solubilidad del esmalte, haciéndolo más resistente al ataque de las caries, o reduciéndola en un 60% si es absorbido por vía sistémica o en un 30% si es absorvido por vía tópica.

Según un estudio realizado por Fejerskov en el 2004 (26): "Cuando se pensaba que el flúor tenía que estar presente durante la mineralización dental para mejorar la apatita biológica y la resistencia a la caries dental, la administración del flúor sistémico era necesario para el máximo beneficio en la reducción de la caries, pero, tenía que ser equilibrado contra el aumento de la fluorosis dental. El concepto de "resistencia a la caries" ha demostrado ser erróneo desde hace 25 años, pero el nuevo paradigma aún no está totalmente adoptado en la Odontología de Salud Pública, por lo que aún se esperan grandes avances en el uso más eficaz de fluoruros tópicos para la prevención de la caries dental".

Fig. 1. Microfotografía No. 1 Muestra La Calcificación De Los Cristales En El Parénquima De La Glándula Pineal. Full resolution‎ (4,080 × 3,072 pixels, file size: 3.13 MB: image/jpeg)

Fuente: Jennifer Luke disponible en: http://1.bp.blogspot.com/_YGLQQZTHoU0/S3xytMzakHI/AAAAAAAALLk/HJIDwiNHfmk/s1600-h/pineal-gland-calcite.jpg


Fig. 2. Corte Histológico No. 2 Calcificación De Los Cristales En El Parénquima De La Glándula Pineal. Size of this preview: 796 × 599 pixels

Fuente: Jennifer Luke- En http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f0/Pineal.jpg



Flúor Inhalado. La exposición a través de los pulmones solo ofrece un pequeño aporte diario, de 0.01 miligramo de flúor por día, en caso de exposición ocupacional o ambiental, por la fundición de aluminio, fabricación de vidrio, cerámica o explotaciones mineras de fosfatos. La falta de control y monitoreo en las diferentes fuentes de fluoruros, puede llevar a la población a niveles de toxicidad causando daño en la salud. La toxicidad aguda se produce por consumo accidental de una dosis igual o mayor a 2.5 gramos de sales de flúor la cual puede llevar al paciente a la muerte.

La toxicidad crónica se produce como resultado de la ingesta acumulado de un período de 5 a 7 años por niveles superiores a 220 ppm, que para el caso de la sal de cocina puede llevar al paciente a tener signos clínicos en el esmalte dental, como es el esmalte moteado o fluorosis, caracterizado por una mancha de color blancuzco hasta amarilla, café o pardo, con deterioro del diente, en contraste la ausencia del flúor y aún en bajos niveles, ante una mala higiene bucal, conlleva a la predisposición caries dental y por tanto al deterioro de la salud bucal

Efectos Tóxicos Del Fluoruro
Mientras que la Asociación Dental Americana, celebró en la Conferencia Nacional de Salud Bucal el 12 de abril de 2011 los 66 años de la aplicación del fluoruro (27), y sigue motivando su aplicación sistémica, científicos de todo el mundo y de diferentes organizaciones realizan esfuerzos para detener la fluoración del agua, de la sal y los diferentes mecanismos de fluoración sistémica, basados en numerosos estudios que se encuentran consignados por las diferentes áreas de afectación.
A pesar de todas las evidencias todavía sigue siendo recomendado por diferentes instituciones a nivel internacional y nacionalmente. Un volante sobre la Fluoruración del Agua (28), contiene la declaración de American Dental Association (Asociación Dental Americana- ADA) donde enuncia que: “Desde 1950, la ADA ha apoyado sin reservas la fluoruración del suministro de agua en las comunidades por ser un método seguro, eficaz y necesario para prevenir la caries dental” (29). Además este volante contiene la declaración de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) (30), donde se declara: “El CDC reconoce que la fluoruración del agua potable como método para prevenir la caries dental es uno de los 10 logros de salud pública más grandes del siglo XX. Durante los últimos 60 años, la fluoruración óptima del agua potable de las comunidades ha sido uno de los factores principales en la disminución de la incidencia de caries dental.”

Los efectos adversos del fluoruro no han sido adecuadamente difundidos en la academia. Las Facultades de Odontología y de Salud Pública o Salud Colectiva, aún no se pronuncian al respecto, a pesar de todo, aún es el tiempo oportuno, para que al menos realicemos un alto en el camino y racionalicemos los pros y los contras sobre el uso sistémico de los fluoruros, antes que la sociedad nos cobre no por sus tales beneficios, sino por el mal llamado “defecto estético”, que es la Fluorosis dental, uno de los tantos síntomas de la toxicidad del flúor, no solo para los dientes sino para el resto del cuerpo, para que no sigamos pensando que la única parte del cuerpo que captaba el fluoruro eran las estructuras dentarias. Ahora se reconoce la afinidad no solo por la estructura ósea sino por todos los sistemas del organismo, afectándolo todo, no solo desde el cerebro por su reconocida neurotoxicidad, sino en todas las glándulas y sus respectivas hormonas, con el compromiso sistémico que todo ello acarrea (Tabla 2 Efectos tóxicos del Flúor).

Tabla 2. Efectos Tóxicos del flúor


Fuente: Cuadro realizado por Magda Beltrán, al realizar la revisión de literatura


Son solo algunas de las consecuencias por el consumo indiscriminado del Flúor en el cuerpo humano. Esto es lo que la ciencia nos está diciendo acerca de las consecuencias de la ingestión de fluoruro y sin embargo, en lugar de tomar un enfoque de precaución y detener la fluoración hasta que sepamos más sobre el asunto, nuestras asociaciones, políticos y casas farmacéuticas continúan ciegamente adelante, negándose a dar la evidencia científica que este asunto tan delicado merece.

Se hace necesario clarificar que existen varios estudios que han dado resultados totalmente contradictorios. Algunos de ellos han concluido que el agua fluorada aumenta la incidencia de cáncer, como el estudio realizado por Hoover (31). En cambio, otros han llegado a la conclusión de que no hay ningún aumento en la incidencia de cáncer y así sucede con cada uno de sus inconvenientes. A pesar de esas contradicciones, es necesario continuar.

Al reemplazarse el calcio por el fluoruro en los huesos, se tornan más frágiles, según lo analizado por Ramesh y colaboradores en un estudio realizado en la India (32), lo cual genera fracturas de cadera, cáncer de los huesos, especialmente el osteosarcoma.

Se han reportado problemas inmunológicos especialmente relacionados con steoartritis como la investigación reportada en Turquia por Savas y otros (2001) (33). En la piel circundante a la boca, se ha encontrado dermatitis perioral, como resultado del fluoruro en la crema dental, como una reacción alérgica, según lo reportado por Karen McCaffery (2003) (34) y el el Dr. R. Brun (2004) (35) ha encontrado estomatitis aftosa asociada a reacciones alérgicas por Fluoruro

Con los excesos de flúor en el cuerpo se va presentando cansancio general, relacionado con una deficiencia de la glándula tiroides. En el estudio realizado por Alu Gaskov y colaboradores (36), el flúor desplaza la iodina que necesita la glándula tiroides y esto hace que, esta glándula, deje de funcionar normalmente. La glándula paratiroidea regula la distribución del calcio y el fósforo del cuerpo, pero es muy sensible a las cantidades excesivas de fluoruro, pudiendo llegar a producir hiperparatiroidismo.

Algunos estudios, como el realizado por Kosei Takahashi (1998) (37) han reportado asociación del flururo con la aparición de casos de sindrome de Down. Según Adamek E. y colaboradores (2005) (38). El fluoruro interviene en el metabolismo celular, especialmente en la actividad enzimática.

En la glándula pineal, se reduce la producción de melatonina, con todas sus consecuencias, no solo ante el sueño y el ritmo circadiano e intervenir en mecanismos inmunológicos para impedir el cáncer, sino también su influencia sobre la sexualidad, al entrar en la pubertad (23,24).

De acuerdo con lo reportado por la médica neurotoxicista estaudinense Phyllis Mullenix (39), el Flúor es considerado neurotóxico, responsable de la depresión, de disminuir el coeficiente intelectual de los niños. Al ser neurotóxico y por su continuo uso, se va acumulando en los tejidos, y va produciendo un estado de ánimo con alertagamiento, efecto ya conocido y utilizado en diferentes paises para controlar y someter mejor a los presos. Por eso se ha ganado la fama de ser utilizado para inducir en los ciudadanos cierto control, apaciguando los ánimos y facilitando su sometimiento.

Estos efectos aparecen ya registrados en varios libros que al parecer son de mucha actualidad, cuando estamos esperando el ansiado despertar de la conciencia para transcender como humanos, cuando ya se aproxima el esperado 21 de diciembre del año 2012. Por estos tiempos empiezan a develarse documentos que estaban ocultos para el público, y en ese afán de reaccionar que tenemos, para evitar más sometimiento y control y poder continuar libres en nuestro transitar por la tierra, las teorías conspiranóicas nos han ayudado a conocer estos documentos secretos, que nos deben interesar no solo como humanos sino como odontólogos, y máxime por nosotros que hemos sido los mayores impulsadores del uso no solo tópico como debería ser, sino que le hemos colaborado al sistema de sometimiento, con su adición al agua potable, a la sal de cocina, a la leche y quien sabe a que mas productos de consumo que son rociados con agua. Desde que conozco estas teorías, como profesional del área de la salud, se me han abierto las ganas de seguir investigando este tema y quisiera que lo mismo hiciera la profesión para evaluar los efectos indeseables que la literatura esta reportando en los pacientes con fluorosis

Por considerar la neurotoxicidad como el efecto más importante que puede producer el consume de fluor, se va a detallar un poco mas extenso, pero también se enunciaran brevemente las consecuencias por el consumo de fluoruros en otros tejidos.

Efectos del Fluoruro en el cerebro. En los últimos 20 años una de las áreas mas investigadas, es la neurotoxicidad, o capacidad del fluoruro para causar daño cerebral. Según la publicación de Spittle (40) en la China, en la última década se han impulsado estudios en seres humanos. Estos estudios concluyen que la exposición a altos niveles de flúor se asocia con la disminución de la capacidad cognitiva en los niños, trastornos del aprendizaje y la memoria. También se ha demostrado una asociación entre la intoxicación crónica por fluoruro y una inteligencia disminuida, anormalidades cromosómicas, inmunidad disminuida, cataratas seniles y cáncer; particularmente osteosarcoma en niños.

El descubrimiento de los efectos neurotóxicos en seres humanos expuestos al flúor es consistente con los últimos descubrimientos de mas de 30 estudios realizados en animales publicados desde 1992, que han proporcionado un gran cuerpo de evidencia sobre los efectos tóxicos directos del flúor en el tejido cerebral incluso a concentraciones tan bajas como 1 ppm de fluoruro en el agua como lo reportó Julie Varner y su equipo (1995y 1998) (41, 42).

No es gratuito que en diferentes medios internacionales en los últimos años se estén preocupando por los posibles efectos neurotóxicos del fluoruro, como lo expuesto por Anna L. Choi y Philippe Grandjean (43) en el XXVII Congreso de la Sociedad Internacional para la Investigación de fluoruro, en octubre 9-12 de 2007, en Beijing, China, donde sostienen que: '' ... Hasta la fecha, los seres humanos han documentado los efectos neurotóxicos en el desarrollo de cinco sustancias: plomo, metilmercurio, los bifenilos policlorados, el arsénico y el tolueno. Podemos establecer un paralelismo que sugiere que el fluoruro puede muy bien ser parte de esta categoría de productos químicos tóxicos, pero aún quedan algunas incertidumbres. Los datos muestran que al menos 200 productos químicos industriales pueden producir envenenamiento y causar daño cerebral en los seres humanos, especialmente en los adultos, y sospecho que también deben afectar el cerebro en desarrollo. Debido a la importancia de la función cerebral individual y social óptimo, el reconocimiento de la neurotoxicidad en el desarrollo es una prioridad de salud pública y por ello debemos seguir estudiando al fluoruro”.

Haciendo caso a su recomendación, se pueden encontrar al menos 23 nvestigaciones realizadas en los últimos años respecto a las posibles implicaciones del fluoruro específicamente en el cerebro, analizadas algunas de ellas por el Dr. Bruce Spittle (5) en una revisión sistemática declara: “Una investigación elaborado por Xiang et al., determinó que los niveles de Fluoruro en el agua potable entre 0,1 y 0,185 mg F / L sigue siendo segura para todos los niños, pero otras pruebas como las realizadas por Ding et al., sugieren que incluso un nivel tan bajo como 0,081 mg L / F no es seguro para la salud. Por lo tanto hay un umbral para la neurotoxicidad del Fluoruro en el agua potable, y seguramente el único nivel seguro es cero”.

Otros autores como Takahashi (44) recomienda a los investigadores a nivel mundial evaluar más a fondo el fluoruro como una causa genética del cáncer y detener la aplicación de flúor para la prevención de caries los dientes, si este hecho se presenta como un factor de riesgo para el cáncer. El y sus colegas en julio de 2001, encontraron que 23 de los 36 tipos de cáncer (63,9%) se asociaron positivamente con el estado de la fluoración de las aguas, utilizando datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Censo de EE.UU. sobre la fluoración. Los autores informan que el Instituto Nacional del Cáncer proporciona la evidencia epidemiológica de una relación entre la incidencia del cáncer y la fluoración del agua desde 1987. Estos resultados provocaron un Programa Nacional de Toxicología (NTP) en 1990, proporcionado una descripción detallada de la toxicología de los fluoruros, no sólo en términos de osteosarcoma sino también como posible agente causante de cáncer y lesiones en la mucosa oral, la glándula tiroides, la piel y el útero, que los llevó a volver a probar la hipótesis de una asociación epidemiológica entre la fluoración del agua y la incidencia de cáncer. Takahashi encontró que la fluoración del agua se correlaciona positivamente con el cáncer de la bucal, faringe, colon, recto, órganos hepato-biliar y urinario y el cáncer de huesos.

CONCLUSIONES

La literatura es profusa al hablar de los beneficios del flúor en cuanto a la reducción de la caries dental, por su aplicación tópica, pero con el aumento de la fluorosis dental se empiezan a advertir sus inconvenientes y los excesos en la dosis mínima permitida. Existe evidencia científica sobre los daños potenciales ocasionados por el exceso de flúor, suministrado simultáneamente por varias fuentes de fluoruros, como topicaciones, cremas dentales, fluoración del agua, de la sal, y otras fuentes.

El flúor trabaja para reducir la caries dental desde el exterior del diente, no desde el interior del cuerpo. Simplemente no tiene sentido beberlo. Las cremas dentales con flúor son todavía económicas y ampliamente disponibles; esta manera continúa siendo una estrategia viable de conseguir flúor para la salud dental, siempre y cuando sea una elección personal, para no exponer el resto del cuerpo a los riesgos que implica la ingestión de flúor.
El flúor cuando se aplica tópicamente tiene unas indicaciones precisas y como odontólogos debemos monitorear no solo los pacientes para evitar otro tipo de vía de administración para no sufrir los efectos acumulativos de los fluoruros en diferentes tejidos sino también las políticas que se implementan en nuestro país.

Teniendo presente los conocimientos actuales sobre los mecanismos cariostáticos del nuevo paradigma, la fluorosis dental, y la neurotoxicidad del Flúor, nuestros esfuerzos como profesión, deben centrarse en tratar de reducir los niveles totales del fluoruro ingerido. Recomendar el control de los niveles del fluoruro en las fórmulas infantiles y en los suplementos de fluoruro, y realizar una convocatoria masiva a la aplicación de menores cantidades de flúor en la pasta dental pediátrica, y mejor sin Fluór. Como odontólogos no podemos, sin embargo, ignorar otras fuentes de fluoruro, diferentes a la del agua como una fuente importante de fluoruro ingerido, como es la ingesta de alimentos con flúor en la sal, y la contaminación no solo ambiental sino en muchos de los productos que consumimos, como en las frutas, las verduras, los granos, cereales y las diferentes bebidas, especialmente el té, los vinos y diferentes jugos y gaseosas.

Recomendaciones

Cómo Disminuir Los Efectos Tóxicos Del Flúor. La fluorosis dental y la esquelética, son irreversibles y no hay tratamiento actual. El único remedio es prevenirla, evitando la ingesta excesiva de fluoruro. Algunos investigadores, entre ellos Bruce Spittle, en la editorial de la revista Fluoride (5) sugiere algunas sustancias naturales que podrían contrarrestar algunos efectos del Flúor, tanto para evitarlos como para tratar su toxicidad. Lo más importante es eliminarlos de la dieta diaria y utilizar yodo, selenio, vitamina E, ácido ascórbico y calcio. Estos productos deben ser consumidos bajo prescripción médica, como el yodo, que puede protegernos de los niveles elevados en el cerebro y mejorar el Coeficiente Intelectual, según lo recomendado por Chinoy y Patel (2000) (45). Uno de los mejores desintoxicantes, que podría ayudar a la eliminación de las concentraciones del flúor en el organismo es el Goldenseal o Raiz Sello de Oro (Hidrastis Canadensis) actualmente se vende en tabletas comprimidas sola o a veces acompañado de otros extractos como la Zarzaparrilla (Smilaz aspera L.), Diente de León (taraxacum officinale weber) o Bardana (Articum lappa L.) que son remedios tradicionales y muy populares para purificar la sangre, excelentes diuréticos y depurativos. También recomiendan tomar agua de rábano en ayunas, que mejora notablemente el metabolismo, y de paso ayuda a disminuir el peso.

También recomiendan usar el cepillo de dientes iónico Soladey (46), el revolucionario cepillo de dientes japonés con el que no es necesario usar dentífrico. Funciona gracias a la luz (por ejemplo, la luz del baño) y no necesita pilas ni electricidad. Pero existe otra solución mientras comercializan el cepillo, existen en el mercado cremas dentales sin flúor, que evitan la contaminación y el aumento del contenido total, al igual que otros desensibilizantes que no contienen fluoruros.

Éticamente hablando, como lo ha dicho Cros y Carton (47), “incluso si la fluoración del suministro de agua fuera para lo que nos dicen que es (la prevención de caries), estamos siendo medicados con un veneno, sin ninguna regulación a través del suministro de agua y sobre todo, sin nuestro consentimiento. Esto es completamente antiético. No ha importado que la dosis diaria de medicamentos dispensados de esta manera no se puede regular y los efectos de la fluoración en la población no esté siendo supervisado – aún más importante, nuestros derechos están siendo infringidos por nuestra incapacidad para elegir. El fluoruro es en realidad muy difícil de eliminar del agua, requiere costosos sistemas de filtro por ósmosis inversa o por destilación. Sin embargo, el costo de estos sistemas no está subvencionado para aquellos que no deseen ingerir flúor en exceso”.



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