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IMPLANTES EXTRACORTOS, PROPORCIÓN CORONA-IMPLANTE E IMPORTANCIA DEL CHS (CROWN HEIGH SPACE) EN ATROFIAS VERTICALES SEVERAS.

EXTRA-SHORT IMPLANTS IN SEVERE VERTICAL ATROPHY: THE IMPORTANCE OF CROWN-TO-IMPLANT RATIO AND CROWN HEIGHT SPACE



Eduardo Anitua1

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1Director científico de BTI Biotechnology Institute, S. L., Clínica Eduardo Anitua, Vitoria, España. Correo electrónico: eduardoanitua@eduardoanitua.com.

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Recibido 03 de Diciembre 2015/Enviado para modificación 10 de Diciembre 2015/Aceptado 18 de Diciembre 2015



RESUMEN

Objetivo. Este estudio pretende evaluar la repercusión de este ratio corona-implante sobre la supervivencia de los implantes extracortos (5,5 y 6,5 mm de longitud). Métodos. Se ha realizado un estudio piloto con implantes extracortos sobre los que asientan prótesis con proporción corona-implante considerada como desfavorable, estudiando el comportamiento de los implantes y las prótesis. Radiografías panorámicas sirvieron para medir las variables de la proporción corona-implante, el CHS, la perdida ósea proximal. Las fichas de los pacientes fueron revisadas para documentar cualquier complicación protésica y perdida de implante. Se realizaron estadísticas descriptivas y el test de Spearman servio para evaluar la asociación entre la perdida ósea, la proporción corona-implante, y el CSH. Resultados. Fueron seleccionados 6 implantes en 6 pacientes donde se cumplían los criterios extremos establecidos de CHS superior a 15 y ratio corona implante superior a 3. La pérdida ósea media crestai observada en el período de seguimiento fue de 0,95 mm, siendo de 0,67 mm en la zona mesial y de 0,57 mm en la zona distal. El CHS medio de la corona fue de 20,7 mm y el ratio medio de 3,31 mm. Al relacionar la pérdida ósea marginal distal con el ratio corona-implante y el CHS no se obtuvieron resultados estadísticamente significativos para la pérdida distal (p=0,85) y mesial (p=0,41). Conclusiones, consideramos que los ratios superiores a 3 (hecho habitual en la rehabilitación de los implantes extracortos) son una opción terapéutica aceptable a la luz de estos datos aunque estudios con muestras mayores serían necesarios.

PALABRAS CLAVE: Crown height space; crown-to-implant ratio, biomecánica, implantes cortos, perdida ósea.


ABSTRACT

Objetive. This study aims to assess the effect of unfavorable crown to implant ratio on the survival of extra-short implants (length of 5.5 mm and 6.5 mm). Methods. Extra-short implants supporting a fixed prosthesis with unfavorable crown-to-implant ratio were assessed. Panoramic radiographs were analyzed to measure the variables of crown-to-implant ratio, crown height space and proximal bone loss. The patients records were reviewed to document any prosthetic complication and implant failure. Descriptive statistics were performed and the Spearman correlation test assessed the association between the variables of bone loss, crown-to-implant ratio and crown height space. Results. Six patients with 6 extra-short implants met the inclusion criteria of CHS higher than 15 mm and a crown-to-implant ratio higher than 3. The marginal bone loss was 0.95 mm being 0.67 mm mesially and 0.57 distally. The mean CHS was 20.7 mm and the crown-to-implant ratio was 3.31 mm. The correlation analysis showed the absence of significant association between the marginal bone loss, the CHS and the crown-to-implant ratio. The p value was 0.85 for the distal bone loss and 0.41 for the mesial bone loss. Conclusions. A crown-to-implant ratio higher than 3 (frequent finding with extra-short implants) could be an acceptable therapeutic option. However, there is a need for more studies with higher sample size.

KEY WORD: Crown height space; crown-to-implant ratio; biomechanics; short implants; bone loss.


INTRODUCCIÓN

Numerosos estudios han demostrado la predictibilidad de los implantes cortos en la rehabilitación protésica del maxilar atrófico (1-3). En un trabajo recientemente publicado pudimos comprobar como la tasa de supervivencia de 1287 implantes de <8,5 mm durante 1 a 8 años ascendió al 99,3 %, un dato muy similar a los implantes considerados de longitud convencional o “largos” (4).

Avances recientes en el diseño de los implantes BTI y en la investigación biomecánica nos han permitido desarrollar unos nuevos implantes extra-cortos con una longitud que oscila entre 5,5 y 6,5 mm, aumentando las posibilidades de tratamiento en casos severos. Los implantes extra-cortos están indicados para el tratamiento de las reabsorciones verticales extremas tanto para el maxilar como para la mandíbula, permitiéndonos ofrecer una alternativa minimamente invasiva reduciendo la morbilidad para el paciente, costes y tiempo.

Un nuevo tópico nace del uso de estos implantes: la proporción corona-implante. El comportamiento biomecánico de las proporciones corona-implante consideradas como “desfavorables” (5), está cobrando un nuevo significado ya que las atrofias óseas que nos permiten tratar este nuevo tipo de implantes está generando restauraciones protésicas de dimensiones desproporcionadas a la longitud de los implantes sobre los que asientan.

Así, el objetivo principal de este trabajo es estudiar el efecto de proporciones desfavorables de corona-implante en la supervivencia de los implantes extracortos y en la estabilidad ósea crestai.


MATERIALES Y MÉTODOS

Se ha realizado un estudio descriptivo seleccionando pacientes con implantes extracortos situados en sectores mandibulares posteriores edéntulos, con un ratio corona-implante superior a 3, un CHS superior a 15 y con un tiempo mínimo de carga de 6 meses. En todos los pacientes se recolectaron variables demográficas, presencia de hábitos nocivos (tabaco y alcohol), datos protésicos (ratio corona-implante, CHS).

Para establecer el ratio corona-implante, el CHS y la pérdida ósea se utilizaron radiografías panorámicas calibradas a través de una longitud conocida en la radiografía como es el implante dental.

El ratio corona-implante fue determinado mediante la división de la longitud del implante entre la longitud de la restauración protésica colocada sobre el implante. La medición de la altura de la corona se realizó en el eje mayor de los dientes anteriores y premolares y en la zona media de la corona a nivel del surco vestibular (intercuspídeo) para los molares, hasta la plataforma del implante. La línea de medición debía ser completamente perpendicular a la plataforma del implante formando un ángulo de 90° con la misma (figura 1).

El primer paso para medir el CHS fue trazar una línea que representase el plano oclusal en la radiografía panorámica. Desde un punto de vista protésico, el plano oclusal es un plano imaginario delimitado por los bordes incisales de los dientes anteriores mandibulares y la punta de las cúspides vestibulares de los premolares y molares inferiores (6-9). Estos puntos fueron identificados en la radiografía panorámica y se trazó una línea que uniese dichos puntos. El segundo paso fue trazar una línea recta que uniese el punto más alto de la cresta ósea en mesial y distal de cada uno de los implantes incluidos en el estudio. Finalmente se trazó una línea perpendicular al plano oclusal desde el centro de la línea de la cresta ósea; la medida lineal obtenida entre estos dos puntos fue el valor utilizado para el CHS (6,7) (figura 1).

Análisis estadístico.

Para determinar la relación existente entre el CHS y el ratio con la pérdida ósea se realizaron modelos de regresión lineal ajustados. Se consideró un valor de P<0.05 como estadísticamente significativo para la significación estadística.



Finalmente, fueron seleccionados 6 implantes en 6 pacientes donde se cumplían los criterios extremos establecidos de CHS superior a 15 y ratio corona implante superior a 3. La edad media de los pacientes fue de 52,5 años y el 66,6% (4 pacientes) fueron hombres.

4 de los 6 implantes fueron de 5,5 mm de longitud por 5 mm de diámetro, un implante fue de 6,5 mm de longitud por 3,75 mm de diámetro y el último implante fue de 6,5 mm de longitud por 5 mm de diámetro (figura 2).



El 100 % de los pacientes incluidos en el estudio eran no fumadores. Únicamente un 17,3 % de los pacientes reclutados presentaron enfermedad periodontal previa a la colocación de los implantes dentales mientras que el 82,7 % restante presentaba una correcta salud periodontal según la clasificación de Armitage de 1999. El 66,6 % de los participantes en el estudio no presentaban patología sistêmica concomitante. Dentro del 33,4 % restante un 16,7 % padecían hipertensión arterial y se encontraban con tratamiento farmacológico para la misma y un 16,7 % tomaban regularmente ansiolíticos. El tiempo medio de seguimiento tras los 6 meses de carga necesaria para la inclusión fue de 23,18 meses (rango entre 13,9 y 42,63 meses) y no se registró ningún fracaso en los implantes estudiados en ese período de tiempo.

En ningún caso se utilizaron técnicas quirúrgicas complementarias en la cirugía de implantes y todos los implantes fueron realizados en dos tiempos quirúrgicos con un tiempo de espera hasta la carga de 3 meses.

La pérdida ósea media crestai observada en el período de seguimiento fue de 0,95 mm, siendo de 0,67 mm en la zona mesial y de 0,57 mm en la zona distal. El CHS medio de la corona fue de 20,7 mm y el ratio medio de 3,31 mm. Al relacionar la pérdida ósea marginal distal con el ratio corona-implante y el CHS no se obtuvieron resultados estadísticamente significativos para la pérdida distal (p=0,85) y mesial (p=0,41).


DISCUSIÓN

A pesar de que las diferencias entre la longitud de las restauraciones y los implantes extracortos parecerían indicar un mal comportamiento biomecánico del conjunto con repercusión en la pérdida ósea marginal aumentando la tasa de fracaso los estudios publicados sobre este tópico no muestran una mayor pérdida ósea en ratios corona-implante muy elevados, ni tampoco se ha demostrado en nuestro estudio. Por ello, consideramos que los ratios superiores a 3 (hecho habitual en la rehabilitación de los implantes extracortos) son una opción terapéutica aceptable a la luz de estos datos aunque estudios con muestras mayores serían necesarios.

Otro parámetro que no debemos olvidar cuando hablamos de proporciones corona-implante es por lo tanto el CHS (Crown height space), pues es un marcador más sensible que la proporción corona implante a la hora de informarnos sobre los riesgos biomecánicos de nuestros implantes extracortos. Por cada incremento de CHS de Imm., la carga cervical en el implante se incrementa en un 20 % (6,7) en torno al cuello del mismo, por lo que debe ser tenido en cuenta a la hora de planificar nuestras restauraciones con proporciones desfavorables evitándose al máximo los incrementos en el CHS que no sean completamente necesarios.

Los resultados obtenidos en nuestro estudio con relación al CHS nos indican que el ratio corona-implante mayor de 3 y CHS mayor de 15 mm no tiene ningún efecto perjudicial sobre la pérdida ósea crestai ni la supervivencia de los implantes estudiados o las prótesis, pero debe ser tenido en cuenta esta parámetro a la hora del diseño de las rehabilitaciones para evitar tensiones crestales excesivas o innecesarias.

Las limitaciones de este estudio incluyen el diseño retrospectivo del estudio, el pequeño tamaño de la muestra, el tiempo corto de seguimiento, y la ferulización de los implantes extra-cortos a otros implantes con longitudes mayores de 6.5 mm.

Conclusiones

Los implantes extra-cortos son una alternativa terapéutica predecible en el tratamiento de atrofias óseas verticales severas. La presencia de una proporción corona-implante desfavorable al parecer no influye negativamente en la supervivencia del implante ni en la perdida ósea marginal.


REFERENCIAS

  1. Sanz M, Naert I; Working Group 2. Biomechanics/risk management (Working Group 2). Clin Oral Implants Res 2009;20(suppl 4):107-111.
  2. Akca K, Iplikcio lu H. Finite element stress analysis of the effect of short implant usage in place of cantilever extensions in mandibular posterior edentulism. J Oral Rehabil 2002;29:350-356.
  3. Tawil G, Aboujaoude N, Younan R. Influence of prosthetic parameters on the survival and complication rates of short implants. Int J Oral Maxillofac Implants 2006;21:275-282.
  4. Anitua E, Orive G. Short implants in maxillae and mandibles: a retrospective study with 1 to 8 years of follow-up. J Periodontol 2010;81:819-826.
  5. Shillingburg HT, Hobo S, Whitsett LD, et al: Fundamentals of fixed prosthodontics (3rd ed). Chicago, IL, Quintessence Pub- lishing, 1997, pp. 119-137.
  6. Nissan J, Ghelfan O, Gross O, Priel I, Gross M, Chaushu G. The effect of crown/implant ratio and crown height space on stress distribution in unsplinted implant supporting restorations. J Oral Maxillofac Surg 2011;69:1934-1939.
  7. Nissan J, Ghelfan O, Gross O, Priel I, Gross M, Chaushu G. The effect of splinting implant-supported restorations on stress distribution of different crown-implant ratios and crown height spaces. J Oral Maxillofac Surg 2011 ¡69:2990-2994.
  8. Anitua E, Alkhraist MH, Piñas L, Begoña L, Orive G. Implant survival and crestai bone loss around extra-short implants supporting a fixed denture: the effect of crown height space, crown-to-implant ratio, and offset placement of the prosthesis. Int J Oral Maxillofac Implants 2014 May-Jun;29(3):682-9.
  9. Anitua E, Piñas L, Orive G. Retrospective study of short and extra-short implants placed in posterior regions: influence of crown-to-implant ratio on marginal bone loss. Clin Implant Dent Relat Res 2015 Feb;17(1):102-10.