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DISTRIBUCIÓN DE ESFUERZOS Y DESPLAZAMIENTOS EN CÓNDILO-DISCO DE LA ATM CON ELÁSTICOS CLASE III

DISTRIBUTION OF STRESSES AND DISPLACEMENTS IN THE ATM CONDYLE- DISC WITH CLASS III ELASTICS

 

 

Luz Joana Castro Castro 1
Lisseth Patricia Moreno Ariza2
Ariana Guadalupe Zarate Alonso 3
Dra. Adriana Marcela Ocampo Páez4
María Sueños Reyna Navarro5



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1Residente Ortodoncia
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Residente Ortodoncia
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Residente Ortodoncia
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Docente fundación CIEO
5 Docente fundación CIEO

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RESUMEN

Objetivo. Determinar la distribución de esfuerzos y desplazamientos en el  cóndilo disco de la ATM con el uso de elásticos clase III, de 5/16¨ con una fuerza de 150 gramos, mediante la simulación por elementos finitos. Método. Se seleccionó un sujeto de 38 años de edad, sin sintomatología articular y muscular, sin rehabilitación, se obtuvo una tomografía computarizada y una resonancia magnética, a partir de las cuales se realizaron dos reconstrucciones en 3D, de la cavidad glenoidea, disco articular, cóndilo mandibular y maxilar inferior. Resultados. Se observó en la cavidad glenoidea derecha un mayor esfuerzo y  desplazamiento en la zona lateral y medial y en la izquierda un mayor esfuerzo y desplazamiento en la zona anterior y lateral. En el disco articular derecho un mayor esfuerzo en la zona medial externa y desplazamiento en la zona lateral, mientras que en el izquierdo el mayor esfuerzo se evidenció en la zona anterior y lateral  y el  desplazamiento en su cara posterior y lateral.  En el cóndilo derecho se encontró un mayor esfuerzo en la cabeza condilar, evidenciándose una distribución de esfuerzos desde la zona del polo medial hasta el lateral. Conclusiones. El patrón de movimiento del maxilar inferior que se presenta con el uso de elásticos clase III puede estar influenciado por la morfología de las estructuras articulares.  El movimiento del maxilar inferior con el uso de elásticos clase III, podría favorecer o no alteraciones a nivel del cóndilo-disco, teniendo en cuenta la tolerancia estructural  y la adaptación biológica del sujeto.

PALABRAS CLAVE: maloclusión Clase III; elementos finitos; disfunción temporomandibular; elásticos clase III.

 

ABSTRACT

Objective. To determine the distribution of stresses and displacements in condyle-disc ATM complex using Class III elastics, 5/16” with a force of 150 grams, simulating by finite element. Methods. A 38-year-old man was selected without joint and muscular symptoms and without rehabilitation. A computed tomography and magnetic resonance imaging was obtained, from which two 3D reconstructions of glenoid fossa, articular disc, mandibular condyle and mandible were performed. Results. Forces were applied on the right and left side, seen in right glenoid cavity greater efforts and displacement to lateral and medial area, on inner side of left glenoid cavity greater effort and displacement anteriorly and laterally. On right articular disc was presented a greater effort in external medial and greater displacement in internal lateral area,  outer face of  left articular disc the greatest effort was evident in  anterior and lateral area and greater displacement at its rear and lateral face. At the level of the right condyle more effort on the inner side of the condylar head was found, a distribution of effort was evident from the area of the medial to the lateral pole Conclusion. Mandibular movement pattern that occurs as a result of using the Class III elastics may be conditional and influenced by  morphology of the joint structures. The resulting movement of the lower jaw with the use of Class III elastics could or not promote alterations in the condyle-disc complex and associated structures, taking into account the individual structural tolerance and biological adaptation for each subject.

KEYWORDS: class III malocclusion; finite elements; temporomandibular dysfunction; Class III elastics.

 


INTRODUCCIÓN


Los elásticos son  aditamentos utilizados durante el tratamiento de ortodoncia como coadyuvante para corregir diferentes tipos de  maloclusión.  Son de  goma natural o látex; tienen propiedades como, ser físicamente homogéneos, Isótropo: dícese del material que posee las mismas propiedades físicas en todas las direcciones, es decir que proporcionan la misma fuerza en cualquier dirección y presentan  una distorsión que no excede su límite de elasticidad recobrando  sus dimensiones originales inmediatamente después de una deformación substancial (1,2).
Según la disposición, ubicación y los efectos que producen se clasifican en: elásticos clase I, clase II y clase III. Los elásticos clase III son utilizados en el tratamiento de maloclusión clase III. No obstante se ha observado importantes problemas clínicos con su uso: problemas periodontales (dehiscencia de los incisivos inferiores), problemas biomecánicos (inclinación lingual o  extrusión excesiva de los incisivos inferiores) y dolor en la articulación temporomandibular (ATM), debido a la carga compresiva que puede sufrir esta (3).

La fuerza que producen los elásticos intermaxilares depende del grosor y del estiramiento al que se sometan. Los que más se usan son los de 2, 4 y 6 onzas. Se deben estirar aproximadamente tres veces su tamaño para producir la fuerza deseada.  La fuerza es un vector  representada por una flecha, caracterizada  por tener una magnitud, una dirección y un punto de aplicación y  su  unidad de medida es en Newton, los elásticos clase III se utilizan entre los dos maxilares y actúan produciendo fuerzas en sentido vertical, horizontal y transversal (2).

Para esta investigación se utilizó el método por elementos finitos el cual ha probado ser  exitoso para el análisis de la transmisión de  fuerzas y  stress en los sistemas biológicos. Este método  por elementos finitos no sólo se ha utilizado para la simulación del maxilar inferior sino también en otras estructuras, como por ejemplo, el disco articular. Consiste en descomponer el maxilar inferior en subdominios pequeños llamados elementos finitos, los más usados son tetraedros y hexaedros. El conjunto de los elementos finitos se llama malla o mallado. Es importante que haya un número suficiente de elementos finitos, para que la calidad de la simulación sea confiable (4).
 
Las disfunciones temporomandibulares (DTM) se pueden desarrollar por el desequilibrio en el proceso de adaptación biológica,  el cual  puede estar alterado por  circunstancias ambientales o locales (ortodoncia) produciendo un cambio  de los componentes articulares. La utilización de ciertas mecánicas durante el tratamiento de ortodoncia pueden ser un factor predisponente en las DTM, sin embargo existe controversia en cuanto a su etiología (5,6).
 
Teniendo en cuenta lo planteado anteriormente es importante determinar cuál es el esfuerzo y desplazamiento que se produce en el complejo cóndilo-disco de la ATM con un elástico clase III 5/16” con 150 gramos de fuerza.
Durante la revisión bibliográfica realizada, no se encontraron estudios que relacionen la utilización de elásticos clase III con disfunción temporomandibular mediante la simulación por el método de elementos finitos; sin embargo, Wyatt en la década de los 80, propuso que el tratamiento de ortodoncia puede ser una de las maneras más conservadoras y permanentes para contribuir a la corrección de los problemas de la ATM.(7)  Loft y colaboradores, en 1989, realizaron un estudio cuyo objetivo fue determinar la presencia de síntomas craneomandibulares por medio de una encuesta en un grupo de hombres y mujeres que habían o no recibido tratamiento de ortodoncia. Tomaron una muestra de 474 hombres y 94 mujeres, concluyendo que las mujeres que recibieron previo tratamiento de ortodoncia fueron a quienes se les asoció significativamente con el aumento de dolor (8). En contraste con lo anteriormente expuesto, diversos estudios que relacionan dolor y disfunción de trastornos temporomandibulares y tratamientos ortodóncicos basados en evidencia anecdótica y estudios retrospectivos establecen que no puede ser demostrado la relación causa efecto entre el tratamiento y la enfermedad (9-12). Es así como Corotti y colaboradores en el 2007 compararon la prevalencia y la influencia de la oclusión en las DTM en pacientes clase III con tratamiento de ortodoncia y cirugía ortognática en donde evaluaron 50 pacientes (25 pacientes con ortodoncia  y  25 pacientes con  ortodoncia y  cirugía ortognática), concluyendo que  la presencia y severidad  de signos y síntomas de DTM no se asoció con el tipo de tratamiento ortodóntico realizado en pacientes clase III (13).
Rey y colaboradores, en el 2008, compararon una muestra de 25 pacientes clase III tratados con ortodoncia y tracción extraoral mandibular con 25 pacientes clase I con extracciones y 25 sujetos que no recibieron tratamiento de ortodoncia, concluyendo que los pacientes clase III tratados con tracción extraoral mandibular y aparatología fija  no presentaron una mayor prevalencia de trastornos temporomandibulares que aquellos pacientes clase I tratados con aparatología fija o pacientes controles que no recibieron tratamiento. (14) Machado y colaboradores, en el 2010, realizaron una revisión sistemática en donde se evaluaba la ortodoncia como factor de riesgo  para las DTM, determinando que no hay un incremento en la prevalencia de DTM debido al tratamiento ortodóntico (15). Michelotti y Lodice, en el 2010, concluyeron  en su artículo que las DTM tienen una etiología multifactorial, lo que involucra un gran número de factores directos e indirectos y la dificultad de demostrar una correlación entre una de las causas, tal como es la oclusión y la disfunción temporomandibular (16).

Wolford en el 2010, propuso que la recidiva ortodóntica puede presentarse en pacientes con DTM, independientemente de la técnica que se utilice al igual que las DTM pueden asociarse con tratamientos ortodónticos insatisfechos en cuanto a función, estética y estabilidad oclusal (17). Acosta en el 2011, realizó una revisión de la literatura y concluyó que no hay una asociación directa entre las DTM y el tratamiento ortodóntico (18).

De acuerdo a lo anteriormente citado y dado que actualmente hay gran controversia y poca evidencia clínica que sustente y corrobore la relación entre ortodoncia y los DTM, especialmente con el uso de elásticos clase III,  se hizo necesario realizar una investigación que brindara mayor información acerca de lo que sucede en el complejo cóndilo disco cuando se usa este tipo de elásticos. Para tal propósito, se utilizó  la simulación  por elementos finitos, que ofrece datos acerca de esfuerzos y desplazamientos de estructuras que son sometidas directa o indirectamente a cargas. Teniendo en cuenta lo anteriormente mencionado, la presente investigación  se podría considerar como el punto de partida para entender el efecto de este tipo de elásticos sobre la ATM. Es por esta razón que el objetivo del presente estudio fue determinar  la distribución de esfuerzos y desplazamientos en el complejo cóndilo disco de la ATM con el uso de  elásticos clase III, largos de 5/16¨ al aplicar  una fuerza de 150 gramos mediante la simulación por elementos finitos.

MATERIALES Y MÉTODO

El presente estudio es de tipo descriptivo, exploratorio por simulación computacional.  Se utilizó el software  libre (IMAGE J 1.44p Y ALGOLAB RASTER TO VECTOR CONVERSION TOOLKIT 2.97.72), para la edición de las imágenes, software Académico SolidWorks 2010 (para la geometría) y Ansys 13 (para el enmallado  de las estructuras individuales y del conjunto).
Se seleccionó un sujeto de género masculino de 38 años de edad, asintomático  articular y muscular con  dentición completa, sin rehabilitación oral al que se le realizó una tomografía computarizada TC y  resonancia magnética RM, a partir de las cuales se realizaron dos reconstrucciones en 3D, de  cavidad glenoidea, disco articular, cóndilo y maxilar inferior con arco dental completo, simulando la fuerza del elástico clase III, largos de 5/16¨ aplicando una carga de 150gr.

Etapas de la recreación: Digitalización, Enmallado, Simulación,  Solución.
En la etapa de digitalización se elaboró  el modelo geométrico a partir de la  tomografía computarizada. Se obtuvo la geometría de las estructuras de la ATM y maxilar inferior. Se vectorizó cada figura y se guardó como un archivo DXF. Cada archivo DXF se importó a un programa CAD para generar los diferentes contornos de la figura o sólido. Para la recreación del arco de acero 0,019 x 0,025, del  bracket de la técnica MBT y banda del primer molar, se tomaron las dimensiones reales de cada uno de estos, las cuales se simularon en el programa solidworks obteniendo  la geometría de cada uno de ellos y del conjunto final.

En la etapa de enmallado se importó el conjunto final realizado en solidworks  y se hizo un análisis nuevo en el programa Ansys generando de forma  automática el enmallado para cada una de las estructuras del conjunto.

En la etapa de simulación, se asignaron las propiedades físicas y mecánicas de las estructuras de la ATM y  maxilar inferior, dicha información se basó en los estudios previos citados por Zapata y colaboradores, Pérez del Palomar y colaboradores (19,20).

En la simulación del modelo se establecieron límites de frontera: parte externa o superior de la cavidad glenoidea,   contacto entre la cavidad glenoidea y  cóndilo,  contacto entre  cóndilo y  disco, restricciones musculares que limitan el movimiento del maxilar inferior y  un espacio  de reposo interoclusal de 1 mm. Debido a que no se simuló el maxilar superior, se tomaron unas medidas horizontales y verticales para determinar la inclinación del elástico.

Se realizó una medición de 12 modelos clase III de forma aleatoria, en sentido vertical se tomó como referencia del hook del primer molar superior al hook del primer molar inferior  y en sentido  horizontal   se tomó como referencia  del hook del canino inferior al hook del primer molar inferior, utilizando un calibrador pie de rey digital certificado. Con los datos obtenidos se calculó el promedio  para determinar  la estandarización del ángulo a utilizar, el cual  fue de 21,6°.
En la etapa de solución el programa Ansys 13 realizó  los cálculos algorítmicos de acuerdo al enmallado obtenido de los datos suministrados, para determinar  los esfuerzos y desplazamientos que se generaron en el modelo. La presente investigación no requirió pruebas estadísticas inferenciales, dado que los resultados provienen de algoritmos calculados por el software en forma descriptiva.


RESULTADOS

A pesar que se observaron zonas importantes de esfuerzos y desplazamientos a nivel del complejo cóndilo disco de la ATM, no se puede dejar de mencionar que la zona de mayor esfuerzo y desplazamiento estuvo ubicada en el hook del canino inferior tanto derecho como izquierdo, con un valor de esfuerzo máximo de 66,488 MPa, sitio que corresponde a la colocación del elástico y por lo tanto a la aplicación de la fuerza. En cuanto a los desplazamientos obtenidos en el conjunto final se evidenció un mayor desplazamiento concentrado en el maxilar inferior con un valor máximo de 1317,9 µm, disminuyendo hacia el complejo cóndilo disco de la ATM (Figura 1).

Figura 1. Esfuerzos y desplazamientos en el conjunto final. La zona de mayor esfuerzo estuvo ubicada en el hook del canino inferior tanto derecho como izquierdo, con un valor de esfuerzo máximo de 66,488 MPa, el mayor desplazamiento se concentró en el maxilar inferior con un valor máximo de 1317,9 µm, disminuyendo hacia la zona del complejo cóndilo disco de la ATM.(Flechas)

 

Resultados de los esfuerzos y desplazamientos
Complejo cavidad glenoidea-disco articular derecho
Se observó una distribución de esfuerzos en la cavidad glenoidea derecha en su cara interna en la zona medial y lateral encontrándose el mayor esfuerzo en la zona lateral, con un valor que oscila entre 0,051784  y 0,6732 (MPa). En el disco articular derecho en su cara externa, se evidenciaron unos mayores esfuerzos entre la zona medial y posterior, con valores que oscilan entre 0,0031584 y 0,385 MPa. En cuanto a los desplazamientos obtenidos en la cavidad glenoidea derecha en su cara interna, se presentaron desde la zona medial aumentando hasta la zona lateral donde se concentraron los mayores valores de desplazamiento, correspondiendo con las zonas de esfuerzos registradas en esta misma estructura con valores  que oscilan entre 2,1995 y 30,794 (µm) y en el disco articular derecho cara externa, se observó que hubo un menor desplazamiento en la zona medial y este fue incrementándose hasta la zona lateral, con valores que oscilan entre 0,288 y 220,94 µm (Figura 2).

Figura 2. Complejo cavidad glenoidea-disco y complejo cóndilo- disco articular derecho. Se observó  en la cavidad glenoidea derecha un mayor esfuerzo y desplazamiento en la zona lateral y medial, En el disco articular derecho se presentó un mayor esfuerzo en la zona medial externa y un mayor desplazamiento en la zona lateral cara interna. A nivel del cóndilo derecho se encontró un mayor esfuerzo en la cabeza condilar en su cara interna (Flechas).

Complejo cóndilo-disco articular derecho
En el disco articular derecho cara interna, se presentó una distribución de esfuerzos orientada transversalmente desde la zona medial hacia la zona lateral con valores que oscilan entre 0,0001584 y 0,64155 MPa, en la cabeza condilar el patrón fue similar al encontrado en el disco articular en su cara interna donde se evidenció una distribución de esfuerzos desde la zona del polo medial hasta el polo lateral con valores que oscilan entre 0,023237 y 0,3253 MPa. En el disco articular derecho cara interna se observaron desplazamientos que coinciden con los encontrados en su cara externa donde hubo un menor valor de desplazamientos en la zona medial y este aumentó progresivamente hacia la zona lateral con valores que oscilan entre 0,288 y 770,94 µm, al igual que los desplazamientos obtenidos en la cabeza condilar derecha, donde los menores desplazamientos se presentaron sobre el polo medial incrementándose hacia el polo lateral y el cuello condilar con valores que oscilan entre 291,03 y 915,42 µm (Figura 2).

Complejo cavidad glenoidea- disco articular izquierdo
Se observó una distribución de esfuerzos en la cavidad glenoidea izquierda en su cara interna entre la zona anterior lateral y posterior, encontrándose el mayor esfuerzo en la zona antero lateral, con valores que oscilan entre 0,041285 y 0,53671 MPa, en el disco articular izquierdo cara externa, se evidenció una mayor distribución de esfuerzos en la zona medial, anterior y lateral con valores que oscilan entre 0,000273 y 1,0248 MPa. En cuanto a los desplazamientos obtenidos en la cavidad glenoidea izquierda cara interna, se generaron zonas de desplazamientos que coinciden con las zonas de esfuerzos presentados en esta misma estructura donde hubo una distribución entre la zona posterior, anterior y lateral con valores que oscilan entre 2,1538 y 30,154 µm y en el disco articular izquierdo en su cara externa ,se presentó una mayor concentración de desplazamientos en la zona posterior con valores que oscilan 7,7452 y 710,03 µm (Figura 3).

Figura 3. Complejo cavidad glenoidea-disco y complejo cóndilo- disco articular izquierdo. En la cavidad glenoidea izquierda se observó un mayor esfuerzo y desplazamiento en la zona anterior y lateral de la cara interna, en el disco articular izquierdo el mayor esfuerzo se evidenció en la zona anterior y lateral cara externa y el mayor desplazamiento en su cara posterior y lateral. En la cabeza condilar se evidenció una distribución de esfuerzos entre la zona anterior y medial y una distribución de desplazamientos relativamente homogénea la cual incrementó hacia la zona posterior (Flechas).

Complejo cóndilo-disco articular izquierdo En el disco articular izquierdo en su cara interna hubo una distribución de esfuerzos entre la zona medial, anterior y lateral con valores que oscilan entre 0,000273 y 0,63074 MPa, en la cabeza condilar se evidencio una distribución de esfuerzos similar a la encontrada el disco articular en su cara interna donde se generó una distribución entre la zona anterior y medial con valores que oscilan entre 0,000273 y 0,3253 MPa. En cuanto a los desplazamientos obtenidos en el disco articular en su cara externa se observó que se concentró el mayor desplazamiento en la zona posterior y lateral, con valores que oscilan entre 710,03 y 7,7452 µm y en la cabeza condilar aunque hubo una distribución de desplazamientos relativamente homogénea esta se incrementó hacia la zona posterior con valores que oscilan entre 512,98 y 754,45 µm (Figura 3).

DISCUSIÓN

Cabe aclarar que los resultados de la presente investigación están basados en el modelado y simulación de una única reconstrucción, por tal razón, no se pretende emitir conceptos ni conclusiones definitivas, pero si ser un punto de partida como base para tratar de aclarar y entender el efecto de este tipo de elásticos sobre la ATM, avanzando en evidencia que respalde las hipótesis que por años no se han podido confirmar.

Los elásticos se utilizan durante el tratamiento de ortodoncia como coadyuvante para corregir diferentes tipos de maloclusión. Clínicamente se ha cuestionado si existe relación entre la aparición de disfunciones temporomandibulares con el uso de éstos. El método por elementos finitos ha demostrado ser  de utilidad para el análisis de la transmisión de fuerzas y estrés en los sistemas biológicos, por tal razón, en la presente investigación se utilizó para establecer las zonas donde se ejercieron  dichas cargas y así poder relacionarlo durante la clínica.

De acuerdo a lo reportado por Langlade y Uribe, los elásticos clase III actúan produciendo vectores de fuerza en sentido vertical, horizontal, transversal, rotación posterior del maxilar inferior, desplazamiento del mentón en sentido postero inferior y un aumento de la altura facial inferior. La presente investigación coincide con lo mencionado anteriormente, no obstante, se evidenció un movimiento lateral del maxilar inferior que posiblemente se relaciona con la anatomía de las estructuras óseas articulares (1,2).

Wyatt en la década de los 80, sugiere  que con el uso de los elásticos clase III durante el tratamiento de ortodoncia se ejerce presión hacia atrás del  maxilar inferior ocasionando problemas en la articulación. Langlade y Uribe   concluyen que el uso de los elásticos durante el tratamiento de ortodoncia pueden desencadenar efectos adversos, dolor y disfunción en la ATM (mialgia, limitación funcional del maxilar inferior, ruidos articulares como chasquido o crepitación). De igual manera, el presente estudio y de acuerdo a los resultados obtenidos en cuanto a los esfuerzos y desplazamientos observados en las estructuras articulares, sugiere que el movimiento resultante con el uso de los elásticos clase III podría o no tener una influencia en el desarrollo de los DTM debido al microtrauma o sobrecarga a las que se someten dichas estructuras (1, 2,7).
  
Según los resultados obtenidos en la articulación temporomandibular derecha el mayor esfuerzo se originó en la zona medial y lateral de la cavidad glenoidea y en el disco en su cara externa en la zona medial y posterior, en la cara interna del disco el mayor esfuerzo se observó transversalmente de medial a lateral  y así mismo en la cabeza condilar, desencadenando un mayor desplazamiento hacia lateral de los nodos. Lo anterior se puede asociar no sólo con el  movimiento hacia atrás y hacia arriba (vectores de fuerza en sentido vertical  y  horizontal) sino también con la morfología del cóndilo cuyo polo medial es más prominente que el polo lateral.

En la articulación temporomandibular izquierda se observó que el mayor esfuerzo se presentó  en la zona posterior, anterior y lateral de la cavidad glenoidea, en el disco articular en su cara externa se generó en la zona anterior y lateral, mientras que en su  cara interna se evidenció un mayor esfuerzo en la zona anterior y medial,  patrón  similar  al encontrado en la cabeza condilar, lo que pudo conllevar a un desplazamiento de los nodos en dirección posterior y lateral, esto posiblemente debido a que la inserción posterior del disco que es el tejido retrodiscal,  no se incluyó durante la simulación, tejido también llamado almohadilla posterior que en algunos casos actúa absorbiendo fuerzas en dirección retrusiva. Por  tal razón, tanto el disco como el cóndilo contactaron directamente contra la cavidad glenoidea, donde el mayor desplazamiento se concentró en el mismo sitio del mayor esfuerzo; producto del mecanismo de acción del elástico clase III, lo que podría atribuirse al módulo de elasticidad del hueso cortical que es mayor que el del disco.

En la presente investigación no se simuló el maxilar superior ya que se crearon unas condiciones iniciales para limitar el movimiento del maxilar inferior, por lo cual, se establecieron unos límites de frontera tales como la parte externa o superior de la cavidad glenoidea,  el contacto entre la cavidad glenoidea y el cóndilo,  restricciones de estructuras musculares entre otras y un espacio de reposo interoclusal.

Dado que en la presente investigación no se incluyó la simulación del fibrocartílago que recubre la superficie articular del cóndilo (zona superior y anterior) y eminencia (zona posterior e inferior), el cual contribuye a  amortiguar fuerzas y cargas  por sus características histológica. Los resultados de los esfuerzos y desplazamientos del complejo cóndilo-disco pudieron ser diferentes, al igual que si se hubiera tenido en cuenta la simulación del tejido retrodiscal, que cumple con funciones  compensatorias volumétricas y de propiocepción.

En el cuello condilar el mayor esfuerzo se observó en la zona anterior,  zona que se relaciona con la inserción del ligamento temporomandibular (porción horizontal interna), que limita el movimiento hacia atrás del cóndilo, tensionándose  e impidiendo el desplazamiento posterior (21).  Este también podría atribuirse con la inserción del músculo pterigoideo externo haz inferior. Una fuerza en contra-resistencia, se define como la fuerza opuesta a la función primaria del músculo, dando como resultado la contracción muscular refleja. Es decir que con la utilización de los elásticos clase III, y estos al ejercer sus vectores de fuerza sobre el maxilar inferior, se podría producir una respuesta de contracción refleja sobre este músculo, dando como resultado un mayor esfuerzo a nivel de la zona anterior del cuello condilar.

Conclusiones
El patrón de movimiento del maxilar inferior que se presenta como resultado del uso de los elásticos clase III puede estar supeditado e influenciado por la morfología de las estructuras articulares.  El movimiento resultante del maxilar inferior con el uso de elásticos clase III, podría favorecer o no alteraciones a nivel del complejo cóndilo-disco y estructuras asociadas, teniendo en cuenta la tolerancia estructural individual  y la adaptación biológica para  cada sujeto.

Agradecimientos
El primer reconocimiento es para nuestro Padre Celestial, las Doctoras Adriana Ocampo y María Sueños Reyna quienes facilitaron el proceso que permitió la realización de esta investigación. Al comité de investigación de la Fundación Centro de Investigación y Estudios Odontológicos CIEO por su asesoría metodológica para la realización de este proyecto.


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