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EVALUACIÓN DE LA REHABILITACIÓN PROTÉSICA REALIZADA SOBRE IMPLANTES EN UNA CLÍNICA ODONTOLÓGICA DE POSGRADOS

EVALUATION OF PROSTHETIC REHABILITATION ON IMPLANTS IN A GRADUATE DENTAL CLINIC.

Oscar Hernán Zuluaga López*,
Paola Tatiana Arias Jaramillo**,
Olga Patricia López Soto***

*Rehabilitador Oral Integral, Docente investigador del Posgrado de Rehabilitación Oral de la Universidad Autónoma de Manizales.
**Odontóloga General, Residente del Posgrado en Rehabilitación Oral , Universidad Autónoma de Manizales.
*** Odontóloga General, docente investigadora del  Grupo de Investigación en Salud Oral (INSAO) de la Universidad Autónoma de Manizales.

Recibido 12 de Octubre 2012/Enviado para modificación 12 de Noviembre 2012/Aceptado 21 de Noviembre 2012

 

RESUMEN

Objetivo. Evaluar la rehabilitación realizada sobre implantes en un servicio odontológico de posgrado. Métodos. Este estudio descriptivo retrospectivo  incluyó 30 prótesis sobre implantes. Se consideraron dos tipos de características de evaluación: relacionadas con el componente mecánico: posición coronal, descementación de la corona, exposición de tramo metálico,  movilidad,  aflojamiento del tornillo y  condiciones oclusales como tipo de contactos interoclusales,  y prematuros, interferencias excursivas, estado de la guía canina y   anterior, curva de spee y de  Wilson, plano incisal y oclusal; y las relacionadas con el componente biológico :  mucositis,  peri-implantitis, proporción corono-radicular, pérdida ósea, presencia de radio lucidez peri-implantar, y  los índices de placa modificado (mPI) y  sangrado.  Se realizó un análisis estadístico de frecuenicas absolutas y realtivas utilizando el programa SPSS versión 19. Resultados.  30 restauraciones protésicas se observaron dentro de los parámetros de funcionalidad, se encontraron complicaciones del componente mecánico: aflojamiento del tornillo de fijación (2), des-cementación de la corona (1) exposición del tramo métálico (2), contactos inter-oclusales insuficientes (17), contactos prematuros(2), inteferencias en protrusiva (6), en trabajo (1), en balanza (2) . Las complicaciones  biológicas  incluyeron: periimplantitis (2),   alteración del contorno y de la consistencia gingival(11) . El índice de sangrado  tuvo valor 1  en 22 implantes y no existió movilidad en ninguno de los  implantes. Conclusión. Se encontraron condiciones clínicas favorables en 24 de las 30 restauraciones realizadas sobre los implantes considerados en este estudio. La  complicación mecánica más frecuente fue la falta de contactos oclusales adecuados y  biológica, la  enfermedad  peri – implantar en dos implantes.

Palabras clave: prostodoncia; implantes dentales; evaluación de resultados de intervenciones terapéuticas.

ABSTRACT


 Objective. To evaluate implant rehabilitation in a graduate dental clinic. Methods. This descriptive and retrospective study included 30 implant prosthesis. Two types of evaluation criteria were considered: firstly, those related to mechanical factors: coronal position, crown debonding, exposed metal section, mobility, screw loosening and occlusal conditions such as interocclusal contact and premature contact and excursive interference, status of anterior and canine guidance, spee and Wilson curve, incisal and occlusal planes, and, secondly, those related to the biological factors: mucositis, peri-implantitis, crown-root ratio, bone loss, presence of peri-implant radiolucency and modified plaque index (MPI) and bleeding. Statistical analysis of absolute and relative frequencies, using SPSS version 19 was performed. Results. 30 prosthetic restorations were observed to have parameters of functionality. Mechanical complications were: screw loosening (2), crown debonding (1), exposed metal section (2), inadequate interocclusal contacts (17), premature contacts (2), protrusive interferences (6), working interferences (1), balancing interferences (2). Biological complications included: peri-implantitis (2) alteration of gingival contour and consistency (11). The value of the bleeding index was 1 out of 22 implants and there was no implant mobility. Conclusions. Favorable clinical conditions were found in 24 out of 30 restorations on implants in this study. The most common complications were the lack of adequate mechanical occlusal contacts and the biological peri-implant disease in two implants.

Key words:  Prosthodontics; dental Implants; evaluation of results of therapeutic interventions. 

 

INTRODUCCIÓN

Lo implantes dentales han proporcionado una alternativa para el reemplazo de los dientes perdidos. Sin embargo, aún no se entienden completamente todos los elementos  involucrados en su éxito (1,2), en la distribución de las fuerzas (3,4) y en la ciencia del comportamiento de los materiales dentales (5). Un tratamiento rehabilitador puede ser solamente considerado  como exitoso si los requerimientos objetivos  y subjetivos  del paciente  pueden ser aliviados sin causar  un daño adicional. En odontología y particularmente en prostodoncia, el éxito raramente es permanente, si se considera que una restauración nunca se termina definitivamente ya que exige controles y mantenimiento (6). Desde otro punto de vista, ambos, el profesional y el paciente   pretenden tener un buen pronóstico, particularmente al elegir un tratamiento. Los estudios a largo plazo sobre los resultados de una terapia odontológica son necesarios para predecir  con cierta orientación el pronóstico de un determinado tratamiento. Los procedimientos que involucran  la rehabilitación de implantes con prótesis dependen de las observaciones clínicas a largo plazo para determinar cuando un tratamiento es seguro y bajo qué condiciones debe ser realizado.
La evaluación del éxito de una terapia es indispensable para determinar los parámetros que orientan el pronóstico. Como el éxito terapéutico debe ser definido en términos estandarizados, se requiere establecer unos criterios comparables  y unos parámetros  determinados por métodos uniformes (7). Considerando la rehabilitación protésica de los implantes como una terapia a largo plazo, los resultados  de este tratamiento deben ser analizados sobre su comportamiento en el tiempo. Algunos  procedimientos  estándar son recomendados para esta clase de recolección y análisis  (8). Los parámetros de examen  que tiene  una función indicativa del éxito del  implante deben emplearse durante un periodo largo de tiempo para que den suficiente información  (9).
 Para un análisis del comportamiento de una rehabilitación realizada sobre implantes, varios parámetros son considerados en la literatura científica  como predictores de la calidad, parámetros que pueden medirse mediante métodos no invasivos como dolor, pérdida del implante, cambios patológicos en los tejidos duros y blandos que rodean el diente y que han sido probados como útiles en varios estudios (9). El éxito de un implante puede estar influido por los factores de riesgo individuales de un paciente. Además del género, la ocurrencia de complicaciones fue un parámetro característico que podría influir en la duración del implante, la   localización individual, lo mismo que el maxilar donde se colocan los implantes  parecen influir en el riesgo de la pérdida del implante, con una dependencia directa del número de implantes colocados. Por lo tanto la acumulación de otros factores de riesgo individuales debe ser tenida en cuenta cuando se evalúa el éxito de una rehabilitación realizada sobre implantes.
 Una revisión sistemática (10) identificó como complicaciones frecuentes en los   implantes rehabilitados con prótesis fija, la peri-implantitis o signos de inflamación (dolor, enrojecimiento, inflamación y sangrado), o complicaciones de tejidos blandos como  fístulas o hiperplasias. Las complicaciones técnicas  de las rehabilitaciones soportadas en implantes  fueron la fractura del material cerámico, la pérdida del tornillo o del abutment y la pérdida de la retención.
A pesar de la alta duración  de los implantes rehabilitados con prótesis fija, según los reportes científicos, las complicaciones  biológicas  y técnicas se pueden presentar. Este estudio pretende aplicar un protocolo para evaluar la rehabilitación realizada sobre implantes y determinar algunas variables intervinientes en los resultados.
 

MATERIAL Y MÉTODOS.

Este estudio descriptivo retrospectivo  incluyó  todos los pacientes que asistieron durante los últimos 12 meses a control del tratamiento de los implantes que fueron colocados y rehabilitados en el servicio odontológico de posgrado de una entidad universitaria. Se evaluaron finalmente 30 rehabilitaciones protésicas sobre implantes (coronas individuales y prótesis parciales fijas solamente). Todos los pacientes firmaron consentimiento informado para participar en el estudio, se cumplió además con lo exigido por la norma 8430 que rige la investigación en Salud en Colombia. La investigación contó con el aval del Comité de Ética de la  entidad universitaria donde se realizó el estudio (acta 052 de 2010).
El examen tuvo un componente clínico de observación directa en el paciente y un análisis de modelos montados en un articulador semiajustable. Para el montaje se siguió el protocolo de la casa Whip Mix que incluyó toma del registro  bicondilo-maxilar y registro interoclusal en relación céntrica.
Para la recolección y el análisis de la información, se consideraron dos tipos de características de evaluación según los criterios de Weisher y Mohr (11) y de Roos et al (9) así: las características relacionadas con las complicaciones del componente mecánico  y las características relacionadas con las complicaciones biológicas que fueron evaluadas como se describe a continuación:


Los resultados fueron analizados en el programa estadístico SPSS Versión 19. Se determinaron las frecuencias  totales de cada una de las variables. Se realizó además una caracterización de los seis casos que registraron complicaciones mecánicas en la rehabilitación de los implantes, por ser las que más se relacionaban con el objetivo de este estudio.

 RESULTADOS

Se evaluaron 30 restauraciones protésicas realizadas sobre implantes en 14 pacientes, 8 del género femenino y 6 del masculino. De los 30 implante evaluados, 18 estaban rehabilitados con coronas individuales metal cerámica y 12 eran pilares de prótesis parcial fija, (18 coronas individuales y 6 PPF) 13 implantes se colocaron en el maxilar posterior superior, 13 se ubicaron en el maxilar inferior en el sector posterior y por último 4 implantes ubicados en el sextante superior anterior. El tiempo de permanencia de los implantes en boca estuvo entre 17 y 94 meses con un promedio de permanencia en boca de 52 meses. En 20 casos los dientes antagonistas eran naturales, en 6 eran coronas metal-cerámicas, en dos prótesis en acrílico y dos implantes no presentaban antagonista.
Ambos tipos de restauraciones tanto las restauraciones individuales como las prótesis parciales fijas de varias unidades implanto soportada no mostraron complicaciones graves que implicaran un cambio mandatorio. Todas las rehabilitaciones consideradas excepto 2 coronas individuales tuvieron un nivel de remoción de placa adecuado.
Sólo seis  restauraciones protésicas tenían complicaciones mecánicas y/o biológicas, por lo tanto las restantes 24 tenían un comportamiento clínico y radiográfico adecuado que no exigía su intervención.

Las alteraciones mecánicas más frecuentes fueron los puntos de contactos presentes pero insuficientes (17 implantes)  falta de contactos ABC (21 implantes Tabla 1).

Tabla 1. Posición coronal, planos de oclusión, contactos inter-oclusales, complicaciones biológicas y mecánicas de las restauraciones consideradas.

Las características relacionadas con las complicaciones biológicas  registraron  presencia de signos inflamatorios   en 11 implantes con alteración del contorno y de la consistencia gingival. No se observaron ni abscesos, fístulas o drenaje por el surco peri-implantar en ninguno de los 30 implantes evaluados. El índice de higiene oral registró 33% de placa en dos implantes, 8% en cuatro y los 24 restantes no registraron placa. El índice de sangrado registró valor 1 (puntos aislados de sangrado en el recorrido con la sonda) en 22 implantes. No hubo registros con valores mayores y no existió movilidad en los 30 implantes evaluados.
La inflamación se presentó en 3 implantes anteriores y 8 implantes posteriores de los cuales 10 eran marca  3i y 1 lifecore. La profundidad al sondaje estuvo aumentada en 2 implantes posteriores  tipo 3i (Tabla 2).

Al realizar el análisis radiográfico se observó completa normalidad del hueso alrededor de los implantes en 28 de los 30 evaluados. Es importante mencionar que los implantes donde se encontró pérdida ósea radiográficamente, son los mismos donde se reportó aumento de la profundidad al sondaje (mayor a 6 mm de profundidad de bolsa), mayor índice de placa (33%), y mayor índice de sangrado gingival (valor de 1).
De todos los pacientes controlados existieron dos casos donde se presentaron la mayor parte de complicaciones tanto biológicas como mecánicas. Para una descripción más completa de dichos casos se anexa la tabla 3 que permite ver los detalles.  

DISCUSIÓN

Hoy en día la terapia implantológica tiene mayor espacio en las alternativas de los pacientes que han perdido uno o varios dientes. De igual forma el pronóstico de este tipo de alternativa terapéutica ha llevado a un especial interés no solo por parte de los profesionales en rehabilitación oral, sino que también de pacientes y diferentes casas comerciales dentales. Las complicaciones protésicas de dicha terapéutica ha sido ampliamente reportada (14), no solo durante el primer año después de la carga sino en años posteriores a la terminación del tratamiento protésico.
En la planeación de la terapéutica implantológica, no solo debe limitarse a la planeación del componente quirúrgico de los implantes, sino que debe extenderse a la planeación del componente oclusal que llevará la distribución de las cargas inicialmente a la restauración y que terminará al implante previamente oseointegrado. Este concepto ha llevado al estudio de las cargas oclusales que deben soportar los implantes y al reconocimiento de conceptos como el soporte posterior, las guías excéntricas, las cargas parafuncionales, la guía anterior, la oclusión mutuamente protegida, la distribución del stress, tipo de restauración, cantidad de implantes y  la dimensión vertical. Todos estos conceptos están relacionados de forma conjunta para disminuir el número de complicaciones protésicas en las restauraciones realizadas sobre implantes (15).
Los resultados de esta investigación indicaron que sólo 6 restauraciones protésicas presentaron complicaciones mecánicas y biológicas de relevancia y que 24 tenían un comportamiento clínico y radiográfico aceptable que no exigía su intervención. En este estudio no se encontró una relación entre los antecedentes sistémicos de los pacientes y  las fallas encontradas en la rehabilitación sobre implantes. Esto coincide con lo observado  por  Bragger y col, quienes concluyeron que los factores locales como la calidad y la cantidad del hueso y las técnicas quirúrgicas y protésicas son más significativas para los resultados que lo referente a las condiciones médicas (16).
Una de las complicaciones mecánicas más frecuentes estuvo relacionada con la oclusión en el grupo de implantes estudiados. Se registraron contactos prematuros en algunos casos o contactos insuficientes en otros. Se ha demostrado que las interferencias oclusales tan pequeñas como 80 um cambian la distribución de las fuerzas en  denticiones restauradas sobre implantes (17). La oclusión balanceada, de grupo y mutuamente protegida es aceptada ampliamente para ser aplicada como principio de la oclusión en implantes. La fabricación de una prótesis implanto-soportada e implanto-retenida debe seguir los conceptos de la oclusión en dientes naturales; sin embargo se requieren modificaciones como resultado de la inmovilidad de los implantes. La estabilidad bilateral y un gran rango de movimientos en oclusión céntrica junto a la distribución de las fuerzas y contactos son cruciales en la oclusión de los implantes. También es ideal que la carga sea dirigida a lo largo  del eje longitudinal del implante, sin interferencias oclusales  durante la  oclusión céntrica, y los movimientos excursivos  (18), lo que no ocurrió en cinco de los implantes estudiados. Una sobrecarga oclusal puede estar causada por un diseño protésico inadecuado, o por contactos prematuros fuertes, torque inapropiado, una tabla oclusal amplia, o una inclinación cuspídea empinada (19). Si se usa un implante de una dimensión inapropiada, las fuerzas oclusales pueden concentrarse en ciertos puntos de la prótesis llevando a la pérdida del hueso peri-implantar, al aflojamiento de los componentes protésicos, o inclusive la fractura del tornillo o del implante, lo que pudo haber ocurrido en uno de los casos de este estudio que registró contactos prematuros y donde hubo aflojamiento del tornillo de fijación.

En esta investigación los implantes que registraron contacto prematuro, no tuvieron pérdidas óseas mayores a 2 mm. La posibilidad biológica de que el exceso de carga resulte en una pérdida ósea marginal aumentada es controversial. La falla en el implante  como resultados de una carga  oclusal excesiva en una dirección lateral fue demostrado en estudios experimentales  y en estudios con monos ( 20), sugiriendo que es posible inducir una pérdida de oseintegración cuando las fuerzas están por debajo del potencial reparador  del hueso. Sin embargo, bajo condiciones clínicas el impacto biológico y la categorización de carga excesiva se mantiene  poco clara y su traslado a la pérdida ósea marginal peri implantar no ha sido demostrada, esto explicaría lo observado en esta investigación, donde no se registró pérdida ósea en los implantes que tenían alteraciones oclusales. Aunque observaciones recientes hechas en estudios clínicos sugieren una asociación entre la carga excesiva y la pérdida ósea peri -implantar, los análisis al respecto debe ser interpretados con cautela debido al potencial de sesgo que los factores de confusión relacionados con los implantes de soporte. Otro de los aspectos que parece influir en los resultados de una rehabilitación sobre implantes es la extensión ocluso- vestíbulo- lingual de la prótesis, adicionalmente al peso de la supra estructura y el número, posición e inclinación de los implantes de soporte (21). También el diseño de los implantes y la rugosidad de la superficie  influyen en la capacidad de soporte hueso–implante. Por lo tanto determinar el efecto de la carga sobre la cresta ósea peri-implantar es complicado a menos que otras variables estén adecuadamente controladas como en estudios de ensayo clínico, lo que no fue el caso de este trabajo investigativo.

Otro de los factores relacionados con la rehabilitación protésica de implantes, que se ha sugerido puede contribuir a un aumento en el rango de las complicaciones técnicas, es la clase de diente antagonista (22). Aún más, es bien reconocido que la carga puede ser significativamente más alta en el sector posterior (23). En este trabajo, los implantes que registraron complicaciones mecánicas mayores tenían como dientes antagonistas coronas metal cerámicas (2 casos) y dientes naturales (4 casos) y estaban localizados en el sector posterior. Varias de las complicaciones de la rehabilitación realizada sobre implantes se relacionan con la falta de receptores periodontales alrededor de los implantes óseo-integrados, lo que lleva a una disminución de la sensibilidad táctil. Por esta razón, las  rehabilitaciones dentales podrían estar más expuestas a tensión de “cizalla” durante los procesos normales de la masticación (24).

En este estudio ningún implante presentó movilidad. Sin embargo si se encontraron signos patológicos en dos implantes de un mismo paciente. La asociación entre la patología peri-implantaria y el fracaso del implante la pusieron de manifiesto Bragger y col en 1997 ( 25), al considerar que la existencia de esta proceso es un factor causal de la pérdida de la óseo - integración, y por tanto lleva al fracaso del tratamiento implantológico, ya que, si el sellado biológico alrededor de la fijación se rompe o no existe, se forma una bolsa peri-implantar quedando la zona expuesta a la progresión de la destrucción ósea alrededor del implante. Ten Cate y col afirman que el tejido conectivo gingival es el principal protector ante el medio externo de la interfase hueso implante; este tejido defiende la zona crítica de osteointegración de aquellas agresiones que provengan de dicho medio, de ahí la importancia de los parámetros clínicos periodontales. La ausencia de cemento y de ligamento periodontal, la vascularización y los fibroblastos escasos, la orientación paralela del tejido conectivo supracrestal y la localización subgingival de la corona son factores que convierten el implante más susceptible al desarrollo de la inflamación y la pérdida ósea cuando se expone a la invasión bacteriana y a la acumulación de placa ( 26).

En esta investigación no hubo relación entre los índices de placa y gingival con la situación clínica de los implantes. Algunos autores como Misch ( 27) y Lekholm ( 28)  demostraron, una correlación entre la profundidad de bolsa, el índice de placa y el índice de mucositis, sin hallar asociación de estos parámetros con la pérdida de hueso. En la misma línea Lindhe y cols (29) llevaron a cabo un estudio con enfermos periodontales y observaron que la progresión de la enfermedad periodontal no tiene relación con la profundidad del surco crevicular.

Otros estudios como los de Becker y cols realizados en 1990 (30) están en claro desacuerdo con los anteriores al encontrar asociación de la pérdida de hueso alrededor de los implantes y un aumento de la profundidad de bolsa. Para Ericsson (31), Leonhart (32) y Steflik ( 33) el implante dental es una unidad débil cuando carece de inserción de tejido conectivo y de células epiteliales, por lo que cualquier alteración gingival secundaria a una mala higiene bucal  puede hacer fracasar el sistema. Lo encontrado en este estudio coincide entonces, con el estudio de Branemark (34) de 1969 donde muestra un alto porcentaje de éxito en presencia de una adecuada higiene oral y ausencia de inflamación en todos los pilares.

El sondaje tuvo registros aumentados en dos implantes. Es importante considerar, que el grado de penetración de la sonda está influenciada por factores tales como la fuerza de sondaje y la angulación, el diámetro de la punta de la sonda, rugosidad de la superficie del implante, estado inflamatorio del periodonto, y la firmeza de los tejidos marginales. Los datos demuestran que la sonda periodontal a menudo no puede localizar el nivel histológico de la inserción de tejido conectivo que rodea el implante ( 35), esto podría ser la explicación por la que no hubo mayores hallazgos en esta medición clínica.

Los resultados del índice de sangrado en esta investigación indicaron valor 1 (presencia de puntos sangrante aislados) en 22 implantes. La presencia de sangrado ha sido utilizada para evaluar las condiciones de los tejidos alrededor de los implantes. Lekholm y col (36) no encontró ninguna correlación entre la presencia de sangrado y los cambios histológicos, microbiológicos y radiográficos alrededor de los implantes. Estos autores plantearon la hipótesis de que el sangrado podría haber sido causada por la transmisión de la fuerza inadecuada de la punta de la sonda periodontal de los tejidos blandos peri-implantarios. Al contrario otras investigaciones demostraron que los sitios saludables se caracterizan por la ausencia de sangrado, mientras que la mucositis y periimplantitis mostraron un aumento sustancial de la presencia de sangrado (67% y 91%, respectivamente) (37). Estos resultados fueron confirmados en un estudio prospectivo donde la ausencia de sangrado tenía un alto valor predictivo negativo, lo que sirve  como indicador de estabilidad de las condiciones peri-implante (38).
La peri-implantitis se registró en 2 implantes en este trabajo. Se considera que  el  origen de esta patología y su perpetuación son debidos a un pequeño grupo de bacterias anaerobias Gram negativas o microaerófilas que colonizan el área subgingival. Las bacterias causan la destrucción tisular directamente a través de sus productos tóxicos e indirectamente activando sistemas de defensa en el huésped. Liskmann et al., (39) publicaron un estudio que pretendió valorar los niveles de los antioxidantes que existían en la saliva, para permitir identificar las diferencias entre la saliva de los pacientes con tejidos peri-implantarios sanos y de los pacientes con periimplantitis. Ellos concluyeron que la cantidad total de antioxidantes en la saliva y las concentraciones de ácido úrico y ascórbico, que son los principales antioxidantes salivares, están significativamente disminuidos en pacientes afectados por peri-implantitis.

En dos de los implantes evaluados en esta investigación restaurados con coronas completas en un mismo paciente fue identificada como complicación biológica la peri - implantitis. La incidencia acumulada de  la peri -implantitis y de las complicaciones de los tejidos blandos para la rehabilitación de implantes después de 5 años, ha sido estimada por algunos estudios de revisión sistemática en un  8,6% (40,41). Algunas revisiones más recientes como la de Zitsmann  y Berlungh describen datos más altos como presencia de peri- implantitis en el 28% de los implantes (42).
Los implantes se consideran como exitosos según Albrektsson  y col (7), si la pérdida ósea no excede 1,5 mm en el primer año de función y 0,2 mm anualmente después. Sólo 2 de los 30 implantes de ese estudio registraron más de 3 mm de pérdida ósea. Estos resultados se comparan con los niveles de hueso marginal favorables que se obtuvieron   en los implantes en otros estudios como los de Straumann y Branemarkm (43). Hay  un factor  que pudo contribuir a la baja pérdida de hueso de retención en este estudio, semejante al encontrado por Randow y Glants ( 44), y es el hecho de que ninguno de las prótesis fijas restauradas era de tramo largo y ninguno era un cantilever.
En este estudio no hubo fractura o pérdida de los tornillos. Algunos estudios de revisión  sistemática han reportado  rangos relativamente altos de pérdida del tornillo en 5,8% de los abutments (45) de las prótesis, o 12,7% del SC abutments después de 5 años. La fractura del tornillo  es raramente reportada para los abutments de prótesis fija (1,5%) (41) y para los abutments de coronas individuales de 0,35%, como lo  publicaron  Jung et al., (46) en el 2008, lo que coincide con los hallazgos de este trabajo.
Conclusiones
Se encontraron condiciones clínicas favorables en 24 de las 30 rehabilitaciones realizadas sobre los implantes considerados en este estudio. La condición  de salud general no estuvo relacionada con las fallas encontradas. La característica relacionada con la complicación mecánica más frecuente fue la falta de contactos oclusales adecuados.  Dos implantes evidenciaron como complicación biológica la enfermedad peri - implantar.

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